Viernes, 14 de abril de 2017

Despierto y me asomo a la ventana. Todo parece igual. El mismo dibujo en el horizonte, los mismos verdes, la misma postal. Sin embargo, ellos quieren cambiarlo todo. Sin más, cambiarlo todo. La misma Vida, la misma Tierra, cambian pasito a pasito. Aquí una montaña, abajo un valle donde poner un río, unas gallinas y unos zorros para mantener el equilibrio. Pero no, ellos quieren cambiarlo todo. De repente y por antojo.
Me fijo de nuevo en el horizonte y en los recortados montes, picos, y montañas. Hay no mucho, en tiempo universal, esa misma Libertadfrontera donde sube el Sol despacio fue un mar inmenso que se precipitaba en una formidable catarata al vacío. Pero el mundo y la vida no se detienen. Van transformando todo. Y le lleva tiempo porque lo hace de manera que se mantenga el equilibrio. En esa búsqueda de la perfección no lo cambia todo. Mantiene la esencia y va sustituyendo lo que se hace peligroso, viejo o no funciona. Sin embargo, ellos quieren cambiarlo todo. Y me asalta la duda. Pudiera ser que se refieran a ellos mismos. Pudiera ser que quieran cambiar los muebles de lugar. Yo que sé. A cambiarlo todo.
Y para cambiarlo todo lo hacen a su manera. Como dioses o semidioses. Aún que siendo chavalín me hablaban de un tal Jesús de Nazaret, hijo de Dios, eso me llevo a pensar que Dios no lo era tanto. No sólo permitía un mundo deshumanizado, sino que dejaba a su hijo en la cruz. Yo jamás dejaría que pusieran a mi hijo en la cruz, porque me pondría yo por él. Por lo tanto, a esos dioses o semidioses que hoy llamamos líderes no dejan de ser para mi más que unas de la muchas figuras que vemos en los altares. Los becerros de oro fundidos en moldes de cartón piedra. Sin sentimientos, sin pasiones, fríos como el metal o el cemento. Vacíos y alejados de la gente, a la que quieren amoldar y confundir en bolsillos de cartón piedra. Y así quieren cambiarlo todo.
Nuestros ancestros gruñían y gritaban para evitar los enfrentamientos directos y que la sangre no llegara al río. Pero fuimos aprendiendo de manera taimada que era mejor manipularlo todo. ¡Ay, la manipulación, esa taimada sabiduría e inteligencia usada para arrogarse poder y gloria. Porque ahora sonreímos mientras damos la navajada. Olvidando que la sabiduría y la inteligencia no se recogen en papeles enmarcados, sino en la forma que se usan y emplean. Es sabio el que se valora y se deja valorar, e inteligente el que emplea valores y valoraciones que aporta él y los demás. Y despacito va cambiando las cosas, las realidades. No cambiándolas sino transformándolas en más eficaces y efectivas. Pero, ellos quieren cambiarlo todo.
Miro de nuevo por la ventana y las sombras cambiaron de lugar. Van moviéndose al ritmo que marca el día, el Sol, el giro de la Tierra. Y pienso: "ellos no son así". Si quieren cambiarlo todo ¿pondrían el Sol abajo y las sombras arriba? ¿El día en la noche y vete tu a saber si hasta cambiarían el giro de la Tierra? Pero para cambiarlo todo hay que contar con la gente, con el sentir de la ciudadanía. Olvidar la manipulación del rebaño y dejar que tenga sabiduría e inteligencia propia. No para cambiarlo todo sumemos sin sumar. Dejando de lado la gente, porque los que saben son los que tienen papeles enmarcados. Pero olvidan que esos otros son muchos más y tienen un papelito que enmarcan en un sobre que decide si hay que cambiarlo todo o tendrá que esperar. Porque los otros van de frente, roban y manipulan de frente, mienten de frente y, por lo tanto, sabemos quién son y no nos representan. Pero vosotros cambiáis como los camaleones de color, habláis de la gente y al mismo tiempo pasáis de ella, fijáis principios y sois los primeros en ilegitimarlos. Y para cambiarlo todo, montáis ferias para vender gente como ganado. Por eso voy votar, si voy votar con un papelito enmarcado en un sobre que ponga "Yo soy de Podemos y no estoy representado". Porque los otros no me representa. Vosotros tampoco.


Tags: Podemos, Cambio, Voto, Gente, Libertad, Coaliciones

Publicado por Fransaval @ 1:48
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