Viernes, 14 de abril de 2017

Andaba yo leyendo unos artículos por ahí y me vino a la memoria el duelo, que en 1997, llevaron a cabo Gary Kasparov y el súper ordenador Deep Blue. Choque que este amante del ajedrez, pero jugador más bien "normalito", siguió con mucha atención. Una vez finalizada la confrontación puse en duda el triunfo de la "computadora" en un artículo publicado por un prestigioso periódico gallego.
Si nos atenemos a la "frasecita" de Rajoy, que dudo mucho que incluso él sepa lo que dijo o quiso decir, de que "tenemos que construir máquinas, porque las máquinas no construyen máquinas..." podemos ir directamente al meollo de la cuestión. ¿Puede la inteligencia artificial ganar a la humana? Un ordenador, lógicamente, es mejor y más rápido calculando que un ser humano. Poner esto en duda es tanto como cuestionar que el peor de los coches no corre más que Usain Bolt. Pero, cualquier logro de la inteligencia artificial supone implícitamente su derrota frente a la inteligencia humana, puesto que esta es la que construye la máquina.
Kasparov y Deep BlueVolviendo a 1997, en el "denominado mejor match de la historia" que enfrentó al mejor jugador de todos los tiempos y Campeón del Mundo de Ajedrez por aquel entonces, Gary Kasparov, con la "máquina" Deep Blue, creada por IBM para la ocasión. Ya en 1996, se había producido otro "combate" entre el campeón ruso y la primera versión de este ordenador, con triunfo del primero. Pero en esta ocasión, el gigante informático IBM apostó fuerte ya que había en juego muchos miles de millones de dólares en sus acciones, ventas y presencia mediática.
Deep Blue ganó a Kasparov, pero realmente no fue así. Sino que Kasparov perdió contra si mismo. ¿Qué ocurrió y qué no contó IBM? Pues que la "súper máquina" no había sido programada para ganar a cualquier campeón de ajedrez. Sino que en su "soltware" se incorporaron tan solo secuencias de partidas, de reglas lógicas, los movimientos y derivadas, tácticas y estratégicas, no son lo mismo, de Kasparov. De ahí, que Kasparov jugó contra si mismo. Dicho esto, en el movimiento 44 de la primera partida, Deep Blue "se colgó" y "cometió un error". Es decir, se hubiese quedado "bloqueado". Pero como sus programadores ante tal posibilidad le habían dotado de un mecanismo de emergencia que le hacía realizar un movimiento válido cualquiera al azar, a priori, sin ninguna intención estratégica, pero que le permitía "reiniciarse" y continuar el juego. La jugada más obvia sería 44...Tf5+, pero Deep Blue para salir del paso eligió 44...Td1, un movimiento totalmente ilógico y que incluso le ponía en desventaja. Kasparov se quedó perplejo, desconcertado, no dando crédito a lo que veía ya que se suponía que el ordenador no podía cometer "errores", y optó por cambiar de estrategia. Eso le fundió y finalmente perdió el "match", que se jugaba a seis partidas, por 3½–2½ (+2 =3 -1).
Los técnicos de IBM detectaron luego el fallo, sin el cual su máquina, casi seguro, no hubiera ganado al maestro ruso. Pero nunca lo hicieron público, ni dejaron comprobar las "tripas" de su máquina, por lo que la desmontaron. Lógicamente, los titulares de la prensa de la época proclamaron el triunfo de la "inteligencia artificial". Pero no intuyeron que Kasparov se había derrotado a sí mismo, por creer que una máquina no podía cometer "errores". Lo que de verdad caracteriza a la "inteligencia humana", es precisamente el poder equivocarse. Y no sabemos hasta dónde puede llegar en el futuro la "inteligencia artificial", pero es que tampoco sabemos de lo que es capaz el cerebro humano. Por lo que, habrá "máquinas más inteligentes", pero, en pura lógica, construidas por los humanos. 


Tags: Kasparov, ajedrez, Deep Blue, mente, humana, artificial, duelo

Publicado por Fransaval @ 1:20
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