Mi?rcoles, 25 de mayo de 2016

Para empezar habría que preguntarse: ¿acaso no toda la animación es de culto? ¿No se trata de un género expresivo ninguneado, acusado a menudo de infantilismo, cuyos clásicos siguen siendo desconocidos para la mayoría de los espectadores y cuyos logros se sepultan bajo toneladas de merchandinsing y maniobras comerciales?

Todos a una

Bueno, sí... y no. Cada vez es más sencillo el acceso a las películas de Pixar y demás productoras de CGI mainstream, a lo que hay que sumar la cada vez más afamada animación independiente, que más mal que bien va llegando con cuentagotas... más la ingente producción asiática (o no) para televisión. Pero sin embargo, nos da la impresión de que un elevadísimo porcentaje de películas de animación quedan fuera de nuestro radar, como pasaba hace no tantos años. De antiguallas de inmenso valor al que el público -ni siquiera el experto- ha tenido acceso, a joyas ocultas bajo el mareante torbellino de producciones anime, donde es tan fácil perderse.

Nuestros expertos escogen esta semana lo mejor de la animación de culto: de todos los estilos, de todas las épocas, estas son las películas del género de las que quizás nunca has oído hablar. Producciones industriales que nadie entendió o auténticas rarezas artesanales: viva la vida cartoon.

Cheatin’ (Bill Plypmton, 2013)

Cheatin Trailer

El séptimo largometraje animado de Bill Plympton es, quizás, el que mejor y con más carisma reúne todas las manías y locuras que el animador norteamericano ha ido desgranando a lo largo de su extensa carrera ya desde sus viñetas en las páginas de la Penthouse o del The New York Times. Medio siglo de profesión dan, por supuesto, para mucho. Pero la historia de amor de Jake y Ella lo tiene todo: lo exagerado y extremo como condensación de lo humano, lo divino representado a través de lo onírico, el amor como concepción infantil que, no obstante, representa el motor que mueve cada acción individual, la falta de comunicación, la soledad, la violencia que esconde aquello que hacemos de manera entusiasta… A través de una clásica historia de amor y celos entre un fortachón simple pero de enorme corazón y un bellezón de mucho carácter, Plympton no solo analiza sus temáticas favoritas, también ofrece una de las comedias animadas más originales y divertidas de… ¿la última década? Ojalá Astor Piazzolla hubiese vivido para ver Cheatin’. Tal vez, si lo hubiese hecho, no habría dicho nunca aquello de que el tango había desaparecido. Cheatin’ es un tango que quisiéramos bailar para siempre: pasional, animal, impulsivo y profundamente romántico. Francesc Miró

Mission Hill (Bill Oakley, Josh Weinstein, 1999-2002)

Mission Hill Intro

La triste historia de la única temporada de esta serie de animación creada por guionistas y productores de Los Simpson (1989-) y Futurama (1999-2013) comprende un periodo de tiempo desde el 99 en el que, tras la emisión de dos episodios, se canceló por bajas audiencias para ser recuperada de nuevo en el 2000 y finalmente emitida en su totalidad porCartoon Network en 2002.

En el ombligo de la animación adulta post SimpsonsMission Hill no era tan irreverente y ofensiva como South Park (1997-), pero recogía el deseo de muchos de ver en televisión un equivalente de los cómics de autores underground como Peter Bagge. Quizá sin ser tan destructivo, pero sin abandonar el tono de aquel buen cómic alternativo americano de los noventa, -quizá como una versión en color del cómic Malas Ventas (2001) de Alex Robinson pero con un sentido del humor más absurdo-, era la alternativa más realista y agria de la famosa Friends (1994-2004). La animación no era la repanocha, pero el estilo de dibujo proponía una deliciosa mezcla entre los de Bagge y Bob Fingerman.

Siendo una serie mayormente centrada en hacer un comentario de la contracultura juvenil de su momento desde una óptica de neutralidad y sorna, tiene el mismo problema que su homóloga de acción real, la británica Spaced (1999-2000): envejece un poco ante el irremediable cambio digital, pero su espíritu y sus personajes son igual de memorables y revisitables. Un ejemplo de manual de joya a recuperar. Jorge Loser

La rebelión del rey Kun Fu Sun (Wan Laiming, 1061-1965)

La rebelión del rey Kun Fu

La rebelión del rey Kun Fu Sun

En el siglo VII, el monje budista Xuanzang emprendió un peregrinaje espiritual desde China a India. Este viaje fue ficcionalizado en el siglo XVI en Viaje al Oeste, una de las más importantes obras de fantasía jamás escritas y una de las cuatro grandes novelas de la literatura china. En esta historia, Xuanzang es acompañado por varios personajes del folclore popular como el rey mono Sun Wukong, figura inspirada en el dios mono hindú Hanuman y en sus andanzas en el texto hindú Ramayana. Sun Wukong es uno de los personajes más influyentes de la literatura, un arquetipo de héroe pícaro.

Los hermanos Wan, cuatro productores pioneros de la animación asiática, ya habían optado en Tie shan gong zhu (Princess Iron Fan, 1941), el primer largometraje animado en Asia, por adaptar un fragmento de Viaje al Oestedonde Sun Wukong lucha contra la susodicha princesa y que inspiró al futuro Dios del Manga Osamu Tezuka a tomar los pinceles. Decididos a repetir el éxito para orgullo nacional tras la Segunda Guerra Mundial, los hermanos Wan desarrollan la primera de las dos partes que componen Da nao tian gong (La rebelión del rey Kun Fu Sun, 1961-1965) justo antes de que la Revolución Cultural supedite la financiación de Shanghai Animation Film Studio a la producción de propaganda durante más de una década. El Wukong de esta película era, de hecho, una especie de alter ego de Mao Zedong: un indisciplinado líder dispuesto a poner patas arriba El Cielo (o El Partido) y sus élites acomodadas con tal de alcanzar su propia inmortalidad. La obra que nos ocupa es una de las más admiradas y recordadas interpretaciones del Rey Mono y en gran parte se debe a lo ambicioso de la producción: tomando como modelos la ópera tradicional china, este mono tan pronto hace gala de artes marciales como fuegos artificiales al ritmo de timbales y campanillas, representando, como sus autores ansiaban, el espíritu de un imperio. Henrique Lage

The Tell-Tale Heart (Ted Parmelee, 1953)

The Tell-Tale Heart (1953)

Tras la huelga de animadores de 1941, un grupo de éstos abandonaron Disney para formar el estudio independiente que acabaríamos conociendo como la United Productions of America (UPA). Al margen de lo económico, la disidencia también buscaba libertad autoral y creativa, y desde luego la consiguieron durante más de una década. Luego, la caza de brujas puso en el punto de mira a sus principales componentes, dando al traste con la aventura. La UPA significó una edad de oro de vanguardismo visual y elegancia exquisita, y su legado estético permanece pese al olvido actual, entre otras cosas por el escaso éxito de sus largometrajes. Si sobrevivieron tanto tiempo fue al éxito de Mr. Magoo, la animación publicitaria y de propaganda educativa (Brotherhood of Man, 1946). Aún dentro de un catálogo marcado por la exquisitez experimental de piezas como Gerald McBoing Boing (1950), esta maravillosa adaptación de El corazón delator deEdgar Allan Poe iba mucho más allá: asumir la herencia expresionista en una radical apuesta por el cuento de horror que se salda con victoria: sus escasos siete minutos, y acompañados por un fenomenal James Masoncomo narrador, suponen por inquietantes y terroríficos un hito visual quizá no superado. Daniel Ausente

The Little Prince (Mark Osborne, 2015)

The Little Prince Official Teaser Trailer - Now Playing

Como El Principito (1943) no daba para más, Mark Osborne y la guionista de los Los Boxtrolls (2014) expanden su (micro)universo hacia un relato con un tono y unas formas tan efectivas como inesperadas. Los diez minutos iniciales te dejan la ceja como la de Carlo Ancelotti, pero tranquilo, irá bajando progresivamente hasta que alguna que otra lagrimilla salga por esos ojos. Realmente acertada en el tratamiento de la animación que se hace con respecto a la obra original, que además de ser alucinante, tiende un puente entre ella y la más mediocre (por habitual) animación central de la película. Me explico: la historia “original” se narra con un stop motion de caerse de culo mientras que la intrahistoria (también interesante y hasta cierto punto, gilliamniana) se parece más a cualquier otra película de animación de los últimos diez años. Por cierto, aunque algunos se empeñen en querer ver a Pixar aquí, no debería ser motivo para despachar una película mucho más especial de lo que parece.

Casi dos años después de su estreno por la Europa más aplicada, parece que será en septiembre de este año cuando el personaje de Antoine de Saint-Exupéry aterrice en nuestras pantallas. Ojalá lo haga con el casting original, donde Paul RuddJeff BridgesJames FrancoRicky Gervais oMarion Cotillard aportan su granito de arena a la hora de emocionar al espectador más preparado.

Ojito que no es la peli que esperabas para tus hijos, pero sí. Kiko Vega

Gandahar (René Laloux, 1988)

Gandahar Bande Annonce - René Laloux

El paso de la revista original francesa Métal Hurlant a su versión americanaHeavy Metal, a finales de los setenta, se llevó en parte el estilo etéreo del original y del que gran culpa tenía el dibujante galo Caza (Philippe Cazaumayou). Sus historias presentaban casi siempre alienígenas azulados, fondos new-age y tramas fantásticas en planetas lejanos. Estos tres ingredientes dominan la película Gandahar de René Laloux, que resulta un producto híbrido entre el cine de aventuras y la ciencia-ficción. En cierto sentido, este film es la versión accesible de la surrealista y truffatiana El planeta fantástico (1973). Así, se nos muestra la lucha entre el país de Gandahar contra una armada robótica innominada con la ayuda de una raza de personajes deformes que sospechamos sacados de la influyenteInvernáculo (1962) escrita por Brian Aldiss. Con más de un giro de guión en la trama, la lucha de Sylvain y Airelle -los protagonistas- contra los hombres de metal domina un filme repleto de naturalezas frías extraterrestres y cuya volátil banda sonora realizada por Gabriel Yared es un clásico. Julio Tovar

Orejas largas - La colina de Watership (Martin Rosen, 1978)

Watership Down - Trailer (1978)

El debut de Martin Rosen en la dirección se produjo de modo fortuito, con la muerte del John Hubley, director original, creador de Mr. Magoo y animador inquieto que dejó su impronta en el filme a través de la expresiva fábula que abre la película.

Lo que sigue es un cuento protagonizado por conejos en fuga, autorizado para todos los públicos en nuestro país, con secuencias escalofriantes y pesadillas para todas las edades que no pretende ni por un momento suavizar el material de partida, la novela homónima de Richard Adams. Es una película que pide varios visionados muy a mi pesar gracias al calculado ejercicio de la violencia: un conejo es capturado por un águila fuera de campo, dejando una insoportable sensación de tristeza e injusticia, y tiempo después se muestra a un perro atacando de forma descarnada; a veces no puedo dejar de mirar la pantalla y otras sólo quiero acurrucarme y esperar a que pase lo peor.

Y sin embargo, su crudeza y su querencia por los paisajes pintados no sobran en esta odisea en la que unos parias consiguen fundar su hogar, demuestran que un buen líder hace un conjunto mejor que la suma de sus partes y cuya influencia aún puede rastrearse en productos tan populares como The Walking Dead. Una historia que culmina de forma tan lógica, emotiva y perfecta que no puedo evitar las lágrimas.

Como le dijo Brad Bird a Roger Ebert, ésta y, en general, todas las películas de este especial, demuestran que la animación no es un género, sino un medio. Adrián Álvarez

Allegro Non Troppo - Bruno Bozzetto (1976)

Allegro non troppo - "Valse Triste" - Bruno Bozzetto

Charlotte (Lotte) Reiniger, pionera del cine de animación, es conocida entre los especialistas por sus mediometrajes realizados con siluetas animadas; y por el largometraje titulado Las aventuras del príncipe Achmed (1926), el más antiguo conservado hasta la fecha de este género, que bebe del cuentoLas mil y una nochesRespetada en la industria alemana cinematográfica de entreguerras, Reiniger colaboró con, entre otros, Fritz Lang -en la primera parte del díptico Los Nibelungos (1924)-; fundó en el exilio (1949) laPrimrose Productions junto a su compañero, el también director Carl Koch; y trabajó en sus animaciones hasta un año antes de su fallecimiento, en 1981, a los ochenta y dos años.

Muchos fueron los títulos que dirigió y en los que colaboró esta berlinesa enamorada del cine. Algunos de los más de cuarenta que firmó esta autora pueden encontrarse en Internet, desde sus cuentos Hansel y Gretel,Cenicienta o Pulgarcita, hasta la citada Las aventuras del príncipe Achmed. Como curiosidad, destacar también El secreto de la marquesa (1922), una animación publicitaria de la crema Nivea, por extraño que pueda parecer en estos tiempos, que refleja la estrecha relación entre publicidad, autoría fílmica y cultura de masas que ya se daba a principios del pasado siglo. Elisa McCausland

Historias de amor y masacre (Jorge Amorós ‘Ja’, 1979)

Historias de amor y masacre, Jorge Amorós Ja, 1979

¿Cutre? Pues sí. ¿Alimentada por tópicos de lo peorcito? Va a ser que también. Y no podía ser menos: en este largometraje, realizado a duras penas y cuya distribución fue prácticamente nula, se dieron cita los talentos mayores de la revista El Papus, aquella a la que una bomba ultraderechista había querido reventar dos años antes. Tratando de abrir al público adulto una animación made in Spain que, hasta ese momento, apenas había ido más allá de Garbancito de la Mancha (1945), los dibujantesÓscar, Ja, Fer, Chumy Chumez, Miguel Gila, Ivá Vallés (con una ayuda deJaume Perich) crearon una antología de cortos alimentados por un humor muy cafre, con el genio Manuel Vázquez en funciones de presentador. Un presentador que habla en ese castellano neutro con el que Walt Disney se presentaba ante los niños españoles, mata al hada Campanilla con un spray matamoscas y se proyecta una película porno (I’m A Sensuous Volcan, nada menos) en su traqueteante Súper 8.

A estas alturas, Historias de amor y masacre no es más que una reliquia. Los chistes dependen en exceso del contexto (no en vano sus responsables habían mamado el oficio de la tira de prensa y de la risotada coyuntural), y esas referencias al franquismo y a las componendas de la época, que en su momento debieron resultar osadas, resultan casi incomprensibles, como ocurre con tanto cine realizado en aquellos años. Eso, por no hablar de su manifiesto sexismo. Pero a uno le basta con ver la historia firmada por Óscar (con ese albañil charnego, renegrido y con tupé en busca de la sueca mitológica en la Costa Brava) o el corte de mangas propinado por Ivá al2001 de Stanley Kubrick (un Kubrick que, ni en sus sueños más salvajes, llegó a ser tan pesimista como el autor de Makinavaja) para entender que así hemos sido. Y, por desgracia, así seguimos siendo. Yago García

Jin-Roh: The Wolf Brigade (Hiroyuki Okiura, 1999)

Jin-Roh: The Wolf Brigade 人狼 (1998) HD trailer

¿Qué ocurre cuando se le pide a uno de los animadores principales de Akiraque dirija una película con un presupuesto abultado y un guión prodigioso? Ocurre Jin-Roh. Obra maestra del anime, pieza de orfebrería única, reflexiona sobre algunos de los aspectos más difíciles de la filosofía política. ¿Puede alguien criado en una sociedad corrupta, sólo habiendo conocido la vida castrense, desvincularse de ella y empezar su vida desde cero? Esa es la pregunta detrás de la película. Entre medias también hay sitio para el amor, la tragedia, las conspiraciones, política y un desarrollo desgarrador capaz de romperle el corazón a cualquiera. Si además le sumamos que su animación es portentosa, al nivel de Akira (1988), aunque cayendo de forma prominente en el exquisito realismo de Okiura, esta película puede considerarse injustamente valorada. Porque el anime no sería hoy lo que es sin Akira, pero tampoco sin Jin-RohÁlvaro Arbonés

El erizo en la niebla (Yuri Norsehtyn, 1975)

Erizo en la Niebla // Ёжик в тумане // Hedgehog in the fog

Antes de su caída, la URSS era una potencia cultural como pudiera serlo EEUU o Japón. En cuestiones de animación, y en especial de animaciónstop-motion, los eslavos crearían una escuela con una personalidad muy distinguida, casi siempre imbuida de los presuntos valores soviéticos de cooperación e igualdad. Algunas de estas producciones nos llegaron a los niños de los ochenta en forma de los célebres dibujos “koniec” (“fin” en polaco) animación de malrollismo sumo, que nos dejaba con mal cuerpo y una expresión idéntica a la de Krusty El Payaso tras la emisión de la descacharrante parodia Proletario y Parásito.

La productora Soyuzmultfilm alumbraría los mejores ejemplos de esta escuela de animación. Entre ellos destaca con luz propia El erizo en la niebla. Resulta difícil describir la extrema belleza de esta fábula en la que un erizo se sale del camino trazado y se pierde en el bosque donde le sucederán encuentros con otras criaturas y con su propia soledad, algunas más benévolas que otras. Tal vez resulte más sencillo acumular las virtudes de esta maravilla: la triste ternura que destila, la calidez que despiertan sus formas simples y puras, el sencillo uso de la sorpresa, de la música. O puedo intentar enumerar sus elementos: los arquetipos del viaje, de la pérdida, la sensación simultánea de desconcierto y trascendencia; los personajes francos e ingenuos, el erizo, el pez, el oso, el búho. Y el caballo blanco. Como el erizo, muchas veces pienso en él ¿Cómo estará, ahí fuera, sólo… en la niebla? Santi Pages

La planète sauvage (René Laloux, 1973)

La planète sauvage (1973) - trailer

El planeta salvaje (La planète sauvage en su francés original) es un clásico animado de la ciencia ficción europea. Basada en la novela Oms en Série(1957) del también francés Stefan Wul, la película fue dirigida por René Laloux y se estrenó en 1973, año en el que ganó el premio especial del jurado en el Festival Internacional de Cannes.

De El planeta Salvaje se suele decir que es un cuento lisérgico sobre dos especies enfrentadas en un planeta alienígena: los Draags y los Oms (palabra inventada derivada de la francesa "hommes", hombres). Esta noción se apoya en la exuberancia visual del film, con un estilo pictórico cercano al surrealismo y no exento de una simbología que no nos es del todo extraña. Sin embargo, este surrealismo se limita a funcionar como una licencia estética, muy sugerente, puesta al servicio de una narración bastante sobria que lo que hace es replantear la naturaleza de las relaciones entre diferentes especies, pero muy especialmente, la naturaleza de las relaciones que nosotros, los seres humanos, mantenemos con los demás animales con los que cohabitamos en nuestro propio planeta.

En El Planeta Salvaje los oms (o los humanos) son criaturas diminutas en comparación con el enorme tamaño de los draags, y su papel, en coexistencia con éstos, es el de simples mascotas con las que los chiquillos draags se entretienen, jugando con ellos, poniéndoles ropa graciosa, y llevando estos juegos infantiles, en ocasiones, a situaciones de maltrato. Algo así como lo que hacemos aquí con los animales asumidos como mascotas. Los oms no domesticados viven en estado salvaje, en grandes madrigueras que son exterminadas cada cierto tiempo de la misma manera en que aquí controlamos la proliferación de animales asumidos como plagas.

Además de la evidente parábola sobre la relación entre especies en términos de dominación, la película resulta fascinante en la descripción visual, extraña y extraterrestre, que hace de la vida de los draags, de su organización y sus relaciones desde un plano biológico hasta sus construcciones sociales, culturales y políticas. Eva Cid

Fuente: canino @caninomag http://www.caninomag.es/todos-una-la-mejor-animacion-culto/

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Tags: pixar, animacion, clasicos, cine, television, cartoon, disney

Publicado por Fransaval @ 18:28
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