Lunes, 28 de diciembre de 2015

Mentalidad abierta y pensar siempre en positivo. Abrir siempre la puerta y escuchar, para luego evaluar y escoger la decisión correcta. Nunca decir no antes de escuchar para no perder los trenes de las oportunidades. Son algunas de las premisas fundamentales para alcanzar el éxito y sobre las que descansa el desarrollo de la Humanidad.

Abuelo y nietaEn este País y más concretamente en mi amada Galicia, somos muy dados a que "más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer". No, cualquier cosa nueva vale mucho más que lo pasado. Ese pensamiento negativo nos hace temer a lo nuevo, a los cambios que a lo largo de los tiempos nos hicieron evolucionar y llegar a lo que somos. Porque lo tradicional y conservador es bueno pero sólo para afianzar mejor el futuro.

En estos tiempos de cambio donde unos resultados electorales maravillosos, hacen que por aquí y por allá salgan voces críticas que hablan o escriben de ingobernabilidad, inestabilidad y no sé cuantas cosas más. Profesores universitarios,  doctos agentes o cronistas cuyo pensamiento negativo me lleva a pensar en cómo influirán en la formación de sus alumnos. Pero sin duda, éstos serán lo suficientemente inteligentes y de mente abierta para ver las cosas de otra manera. Porque la diversidad, la pluralidad, digo que es maravillosa, porque del diálogo, la negociación y el consenso salen las mejores ideas y un futuro de esperanza.

En los cambios positivos de la existencia humana siempre tuvo mucho que ver la complicidad entre abuelos y nietos. Los padres de los padres del nieto, criaron a sus hijos con una formación severa dentro de lo tradicional. Y lo que a ellos nunca les permitirían, son con los nietos con los que rompen todos los tabúes. Nunca les permitirían a ellos llevar un piercing, o las melenas de los años 60 y 70 del siglo pasado. Pero a sus nietos si y lo arreglan, generación tras generación, con un cariñoso "¡A dónde va esta juventud!".

Evolución humanaCuando aún andábamos de rama en rama en lo alto de los árboles, un buen día un nieto le preguntó a su abuelo el porqué de ello y no se bajaban a tierra firme. El abuelo le explicó sus batallitas, de forma poco convincente, de que tenía que ser así. Aquel niño sonrió, como sonríen todos los nietos a sus abuelos, y le dijo: cuando sea mayor yo bajaré, abuelo. Y llegó el día en que aquel joven, contra la opinión de los tradicionalistas y conservadores, bajó y, cómo no, su abuelo dijo "a donde va esta juventud", y le siguió pues tenía que protegerlo. Y ya en tierra firme, se irguió y desarrolló una inteligencia y raciocinio que llevarían a su especie a la cúspide de la pirámide de todas las especies.

Generaciones después, otro nieto volvió a preguntarle al abuelo porque eran nómadas y cazadores. Otra vez las batallitas y él afirmó que cuando fuera mayor crearía asentamientos, domesticaría a los animales y crearía la agricultura. Y lo hizo un tiempo después contra la opinión de los clasistas que lo tildaban de populista y antisistema (aún no se había inventado la palabra extremista) y el abuelo sonrió diciendo "¡A dónde va esta juventud!". Y aquellos poblados fueron el embrión de las ciudades y megápolis de la actualidad. Y gracias a la agricultura y la domesticación, la raza humana subsiste y se expande. Y así siguió la historia con cambios constantes impulsados por esos pequeños rebeldes y abuelos cómplices que nos llevan hasta a viajar por el Universo.

Sí, siempre mentes abiertas y positivas para aprovechar las posibilidades y enfrentar los problemas de la vida. Escuchar y valorar y solamente así, la vida puede ser maravillosa.


Tags: mente, abierta, pensamiento, positivo, cambio, evolucion, abuelo

Publicado por Fransaval @ 19:25
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