Domingo, 04 de octubre de 2015

Ella sonrió ensimismada en sus pensamientos. La vida la había tratado de forma desigual. Soltó una leve risa mientras su cabeza gesticulaba en un movimiento como de incredulidad. Rió, porque a pesar de todo se sentía feliz. inmensamente viva.
En sus años jóvenes fue la paleta de la clase, de las fiestas, ... No conseguía conectar con el ambiente que la rodeaba. Las bromas de mal Catarata de vidagusto se encadenaban y le hacían pensar que la vida no era justa con ella. No era la mejor en los estudios, ni en los juegos y sus relaciones de amistad y amorosas le llevaban a no alcanzar nunca lo que verdaderamente deseaba. Aquella chica, tal pandilla, el guapo que la hacía ruborizar con su presencia, eran como sueños inalcanzables. Se sentía enferma, sucia, postergada por una vida que no parecía vida.
Aguantó y pasados algunos años, se rebeló. Despertó de su mal sueño y cogió a la vida por la pechera mirándola de frente. Fue un gesto de liberación, de reafirmación, de ser ella misma, porque comprendió que la vida era ella y tan solo ella misma.
Vio lo hermoso que era todo lo que le rodeaba. Y se fundió con él. Con los enfermos tenía siempre una sonrisa y una palabra de esperanza. Con los necesitados prescindía de lo cotidiano para compartirlos con ellos. En las fiestas encandilaba por su alegría y aquella sonrisa permanente que iluminaba su rostro. Con los que le sorbían el aliento y el corazón no esperaba, se acercaba ella sin temor a ser rechazada. Y regalaba vida y simpatía para aquellas que antes la apartaban. Ni siquiera en los momentos difíciles que le deparaba de vez en cuando la vida, dejaba de sonreír. Y la amistad y el amor, preñaron su alma y corazón.
En el motín de recuerdos y pensamientos que fluían como la cascada de una catarata de aguas suaves y cristalinas, se le escapó una sonora carcajada de vida, de pasión por vivir. Y ni siquiera el inminente final que toda vida tiene, le hizo torcer el gesto y apagar su sonrisa. Porque sabía y así se lo había enseñado su vida, que también hay vida más alla de la vida. Y sonrió mientras sus brazos se desperezaban hacía el cielo, porque. sintió que.... la vida puede ser maravillosa...


Tags: vida, mundo, mujer, hombre, amor, amistad, cielo

Publicado por Fransaval @ 23:18
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