martes, 19 de abril de 2011
Los cuatro clásicos que durane el mes de abril disputarán Real Madrid y Barcelona, prometen emociones fuertes. Ante el espectacular juego del equipo de Guardiola, el técnico del Real Madrid, José Mourinho, busca soluciones para contrarrestar su juego y llevar al cuadro merengue a lo más alto.
Pasillo del Barcelona al Real Madrid

     Mourinho aprendió bien la lección del partido de ida y dio con la tecla. No importa si la prensa y los entendidos critican su planteamiento o José Mourinho, entrenador del Real Madridsi Özil debía jugar. Es tiempo de frenar al Barça y en eso estamos. Y el tiempo de jugar mejor y al ataque ya llegará, ahora toca tumbarlos en la final y eliminarlos de la Champions. ¡Vale! ¡Qué si que vale, Mou!
     La hierba, bien seca. Pepe en el centro del campo en lugar de Mesut Özil. Interés cero por mantener la pelota. El empate del sábado en el primer asalto contra el Barcelona convenció al Real Madrid de Jose Mourinho de que solo hay una manera de plantarle cara a los azulgranas.
     «Salimos con la fe reforzada», dijo Jorge Valdano, director general del conjunto blanco, tras un empate que supo a victoria por llegar jugando con diez.
     El Real Madrid cometió el sábado ocho faltas más que su rival, las dos primeras en apenas minuto y medio, una muestra de cómo iba a ser un partido en el que su jugador más destacado fue Pepe. El defensa portugués, reconvertido en tapón en el mediocampo, simbolizó la energía, la fiereza y el acoso para robar pronto la pelota y proyectarla a la carrera de Cristiano Ronaldo y Angel di María.
     Fútbol directo que se agudizó más en el segundo tiempo, cuando los blancos iban por debajo en el marcador, con un hombre menos y con el gigante Emmanuel Adebayor en punta.
     Sin Özil de titular no hubo estación intermedia. Mourinho entregó la pelota al Barcelona, que la amasó en sus pies un 72% del tiempo, lo Pep Guardiola, entrenador del Barcelonaque no se tradujo, sin embargo, en mayor peligro: el Madrid remató 13 veces, dos más que los azulgranas.
     «Ellos tocaban en su campo y eso nos preocupa bastante poco. Lo que nos preocupa es que tengan el balón en nuestra zona de tres cuartos, donde crean peligro. Que lo tengan en su campo no importa, se pueden quedar todo el día ahí, si quieren», resumió Arbeloa.
     Nuestro Madrid está convencido. Sobre todo porque hacía tiempo que no estaban tan a la altura de su gran enemigo, que le había endosado cinco derrotas seguidas, con un 2-6 y un 5-0.
     El conjunto azulgrana se arma en torno a Leo Messi y a partir de ahora, los del Bernabeu quizás lo haga alrededor de Pepe. «En Valencia usaremos el mismo planteamiento. Somos siempre fieles a nuestra filosofía jugando fuera y en casa. Intentamos dominar los partidos y ganarlos, no cambiamos nunca, hemos sido muy superiores», confirmó Xavi. Esa será vuestra perdición.
     El Barcelona defiende su estilo por convencimiento, mientras que el Real Madrid lo hace por la necesidad de buscar un antídoto que el sábado funcionó. «El empate deja sensaciones positivas. Aun ganando, la Liga estaba muy complicada igualmente», admitió Arbeloa.
     De cara a la final de Copa y la Champions, Dani Alves expresó un deseo de difícil realización: «Espero que vengan a atacarnos para que se vea un partido mucho mejor». Brasileño, el mundo es de los listos.

¡Hala y siempre Real Madrid!


Tags: Real Madrid, F.C. Barcelona, clásicos, final de copa, Champions, Liga, Mourinho

Publicado por Fransaval @ 9:16
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Comentarios

Las batallas son estrategia, coraje, anticipación..., las guerras son la fe en la victoria. Espero que les guste y ayude.

Publicado por Fransaval
martes, 19 de abril de 2011 | 9:18