jueves, 24 de marzo de 2011

Enséñate, enséñalo

La seducción en la palma de la mano

            No es sólo un preliminar del coito, es un acto sexual en sí mismo. Los masajes sensuales pueden llegar a producir sensaciones tan intensas que, sin tocar los genitales, te lleven al orgasmo. Algunos puntos más sensibles de nuestro cuerpo son:

Los masajes sensuales-         El dedo gordo del pie.
-         El lóbulo de la oreja.
-         Los pezones.
-         Debajo del ombligo.
-         En el periné, cerca del ano.
-         En el límite superior central del vello púbico.
-         En la base de la columna vertebral.
-         Etc.

     Ya sabes, además de los 35 masajes que te propongo para ti y tu chico, experimenta al libre albedrío. Y, recuerda, que las manos no son el único instrumento para masajear. Además de otras partes del cuerpo como pueden ser los pechos, tu pelvis, tu lengua… puedes optar por utilizar plumas, telas de diferentes texturas, hielo, un peluche, frutas…
     Déjate llevar con los masajes que te propongo y crea un ambiente de intimidad exclusivo para ti y tu pareja.

El masaje y su historia: desde Oriente a Occidente

            ¿En qué piensas cuando oyes la palabra masaje? Las imágenes que normalmente acuden a nuestra mente son lugares creados para proporcionar un clima de relax que nos haga olvidar nuestro estrés diario. Los masajes están a la orden del día tanto con fines terapéuticos como con fines hedonistas. Pero a pesar de que parece que se hayan creado para la sociedad del siglo XXI, esta técnica es una de las más antiguas que se conocen para paliar dolores y enfermedades.
Aceites en los masajes sensuales            Dominar la técnica del masaje requiere indagar en la historia de las distintas culturas que han ido conformando nuestra historia para observar lo que descubrieron. Desde épocas que se remontan a milenios antes de Cristo hasta nuestra actualidad, los beneficios de esta técnica no dejan a nadie indiferente. Y todos, desde Oriente hasta Occidente, coinciden en sus beneficios.

China y el masaje

            Tocarnos y frotarnos las partes doloridas de nuestro cuerpo es un acto innato en cualquier ser humano. Quizás este sea el motivo por el que durante milenios todas las civilizaciones se hayan interesado por el poder curativo de las propias manos al friccionar las partes donde se han recibido golpes o se siente dolor. La cultura china fue la pionera en desvelar los beneficios del masaje para el cuerpo. Por ello, no es de extrañar que hoy en día aún conserven una merecida fama como los mejores masajistas del mundo. Fue el emperador amarillo Huang Ti quien, en el 3000 antes de Cristo, redactó el primer canon de medicina que hacia referencia a esta técnica.

Su poder curativo

            Más allá de China, el masaje ya se había insertado como técnica para ayudar al cuerpo a curarse por sí mismo en la medicina hindú. Los textos del Ayur Vera, que datan del 1800 de la misma era, ya mencionan los beneficios de masajear las partes afectadas de nuestro organismo para obtener la energía positiva que le devuelva el bienestar físico y mental. Y en el Tíbet, quienes poseían el dominio del masaje eran capaces de acariciar el cuerpo de personas muy doloridas o entumecidas y sedarlas para que tuvieran un descanso reparador.

Grecia y Roma

            El acto de masajear es prácticamente un arte. Para dominarlo es necesario tener unos conocimientos muy avanzados sobre nuestra El masaje es una técnica muy antiguaanatomía. A ello se dedicaron concienzudamente y durante décadas los estudiosos de la medicina egipcia, quienes, allá por el 500 antes de Cristo, tenían ya unos conocimientos sorprendentemente avanzados y dejaron escrito los beneficios que esta técnica aporta a la hora de tratar o curar enfermedades. En las escrituras de los grandes maestros de la literatura griega también hay referencias  a los masajes. Homero, Sócrates, Platón y Galeno, entre otros, se refieren a los masajes como un modo excelente de combatir la fatiga y paliar enfermedades. También en Roma desempeñaron un papel muy significativo para aliviar las tensiones depersonalidades tan importantes como el emperador Julio César.

El masaje a estudio

            En los siglos VIII y IX la cultura árabe incorporó el saber griego a sus conocimientos Galenomédicos junto a algunas técnicas indias. Los estudios del médico griego Galeno se tradujeron al árabe y, posteriormente, pasaron a traducirse a distintas lenguas europeas. Pero fue el médico Avicena (980-1037) quien más aportó a la técnica del masaje con sus investigaciones basadas en los descubrimientos de Galeno y llegó incluso apublicar un libro sobre balneoterapia.

El Renacimiento

            Como todo, el interés por el cuerpo ha tenido altibajos en la historia. En la Edad Media el mundo era un valle de lágrimas donde el cuerpo era motivo de vergüenza o desprecio. Sin embargo, el propio nombre del Renacimiento indica un resurgimiento no sólo del arte, sino del interés por los estudios de los científicos del mundo clásico. Para el masaje también es una época dorada, porque se retoman las investigaciones que demuestran sus poderes terapéuticos y paliativos. De esta época se pueden destacar, entre otros muchos, el nombre de Paracelso, que establece la necesidad del toque y afirma que el calor corporal que se transmite a la persona a la que se da el masaje tiene poder curativo. En el siglo XIX hay que destacar a Pehr Henrik Ling, que creó las bases de los masajes europeos actuales.

Shiatsu

            Y cómo no, en Japón se ha perfeccionado tanto esta técnica que el shiatsu se conoce a nivel mundial. Lo fundó Tokujiro Namikoshi a La técnica del masaje Shiatsuprincipios del siglo XX. Se basa en los conceptos bio-energéticos de la medicina china tradicional, en la cual la energía vital circula en el cuerpo por medio de canales sobre los que se puede incidir para potenciarla. El shiatsu utiliza las yemas de los dedos y las palmas de las manos para ejercer una presión gradual sobre el cuerpo para corregir sus desequilibrios y mantener la salud.
            Después de toda esta información que te he acercado quizás pienses que para dar o recibir masajes es necesario pasar un tiempo en el continente asiático para hacerse un experto. Pero debes saber que te equivocas, y que prestando un poco de interés y atención, puedes experimentar con aceites para masajes y seguro que tienes éxito. Recuerda que se trata de hacer presión con la yema de los dedos, las palmas de las manos, tus codos, las plantas de los pies o lo que se te ocurra en el cuerpo de la otra persona para producir sensación de bienestar, así que, como en todo, os podéis guiar mutuamente.

Crea un ambiente sensual: tu imaginación y tú, al poder

            Cierra los ojos, imagínate un ambiente de lo más sensual, sexy, embriagador… ¡y hazlo La preparación del lugar es de vital importancia para el masaje sensualrealidad! Antes de iniciar la sesión de masaje con tu pareja, es necesario preparar el ambiente adecuado para ello. Velas, incienso, luz tenue, música de fondo… y todo lo que te imagines.
            Un masaje no se transmite sólo através del tacto, los otros cuatro sentidos también actúan. El gusto para saborear cada milímetro de la piel de tu pareja, el oído para deleitar con sus gemidos y cambios de respiración, el olfato para captar el olor que transmite y la vista para observar todos sus movimientos.
            Para sacarle el mayor rendimiento a tus sensaciones, prepara un ambiente de ensueño. De esta forma:

-         El Espacio y el tiempo

     Vivimos en un continuo estado de tensión y estrés. El día a día, está repleto de obligaciones, horarios imposibles y responsabilidades. Ya es Las velas son un excelente componente para los masajes sensualeshora de que te des un respiro, y dediques un tiempo a disfrutar.
     Elige para la sesión de masajes un habitáculo tranquilo, alejado de cualquier tipo de ruidos y, si es posible, que no comparta paredes con otros vecinos.
     Dedica un tiempo exclusivo para el encuentro con tu pareja, para ello, planifica hasta el último detalle: si tienes hijos pídele aun familiar que se quede con ellos durante unas horas, elige mejor el fin de semana para el encuentro, así no estarás pensando continuamente en todas tus obligaciones. Desconecta los móviles y el teléfono fijo, olvídate del mundo y céntrate en tu pareja.

-         Lo que te envuelve

     Para que la estancia sea lo más agradable posible asegúrate de que se encuentre entre unos 23 – 27ºC. Si está a menos temperatura pasaréis frío, y si se encuentra a muchos más grados no aguantaréis el calor y os sentiréis muy incómodos. Lo ideal es calentar el ambiente con un pequeño calefactor una media hora antes de iniciar la sesión, en verano el aire acondicionado puede ser la solución perfecta siempre y cuando no recibáis el aire directamente.
     Para que el ambiente sea aún más acogedor, elige una música agradable, suave, a ser posible sin letra, para acompañar los masajes. Si lo prefieres puedes elegir un cd de música con sonidos de la naturaleza como olas, trinos de pájaros, etc. Es importante que el tipo de música elegida sea del gusto de ambos. Mantén el volumen bajo, para que puedas oír a tu pareja en cada momento.
Barritas de incienso     El aroma también es fundamental, para ello, puedes encender unas barritas de incienso en la habitación, calentar unas esencias o colocar por la estancia unos cristales aromáticos.

-         La iluminación y la decoración

     Uno de los puntos básicos para que un ambiente sea sensual y relajante es la iluminación. Te aconsejo una lámpara de pie que cuente con un mecanismo de regulación de luz, no es aconsejable una luz muy fuerte pero tampoco estar Ambiente íntimo y sensualen penumbras porque te perderás las reacciones del cuerpo y la cara de tu pareja. Si no cuentas con ese tipo de lámpara, puedes probar a cubrir las lámparas de tu cuarto con una tela – cuidado con los  posibles incendios-, o cambiar las bombillas por unas de baja potencia. Un buen detalle es adornar la estancia con unas velas aromáticas, que le darán un toque de lo más romántico y relajante. Y ya para “quedarte con tu pareja” esparces por la estancia y sobre el catre unos pétalos de rosas o claveles y los acompañas de alguna tela de color o algún peluche. ¡El no va más! Vamos, deja volar tu imaginación. Si cada persona es un mundo, cada pareja es un universo, así que lo que a unos les encanta otros no lo soportan y como tú conoces mejor que nadie a tu pareja, obséquiala también con sus gustos.
     El lugar, es fundamental. No quieras ser un profesional y una alfombra, unos edredones y cojines sobre el suelo y déjate llevar y haz que tu pareja toque el cielo.

Los pases del masaje

     Para masajear puedes utilizar diversos pases. Unos son más suaves que otros, en unos se utilizan las palmas de las manos, en otro sólo los Masajear es un deleite para la parejadedos… Estos son los más utilizados:

Caricias: Movimientos sencillos que se realizan con la palma de la mano y los dedos juntos. Son pases lentos y ligeros.
Amasamiento con los pulgares: Coloca las yemas de los pulgares sobre la piel y apóyate en ellos. Describe pequeños círculos en los músculos y desliza los pulgares hasta la zona siguiente y repite el movimiento.
Fricciones palmares: Coloca las dos manos sobre tu pareja, tocándola con toda la palma y con los dedos relajados y juntos. Fricciona con las manos hacia delante y atrás sin presionar demasiado.
Estiramientos: Coloca los antebrazos sobre la espalda de tu pareja, luego sepáralos lentamente con una suave presión constante.

Piernas y pies

     A menudo olvidamos que nuestras piernas y pies no sólo sirven para aguantar nuestro peso. Si se masajean bien se convierten en una verdadera fuente de placer que se extiende por todo nuestro organismo y proporciona una grata sensación de bienestar. Estimular los puntos neurales  que se reflejan en los pies aporta beneficios para nuestra salud física así como para nuestro equilibrio emocional.

Caricias de placer

1.- Tus pies son los únicos protagonistas de este masaje tan sensual y relajante al mismo tiempo.
Masajes en los pies2.- Haz que se arrodille frente a ti y te sujete uno de tus pies con las dos manos.
3.- Deberá ir acariciándote el pie, con movimientos rotativos de su pie.
4.- Tras unos cinco minutos, ofrécele tu segundo pie, ¡la experiencia será inolvidable!

Puntos para soñar

1.- Continuamos con los masajes de pie.
2.- Tu pareja, de rodillas frente a ti, cogerá uno de tus pies.
3.- Haz que deslice la yema de sus pulgares desde tu tobillo hasta el espacio entre los dedos del pie.
4.- Una vez llegados a este punto, estira cada dedo del pie.

Déjate llevar

1.- Túmbate en el suelo boca arriba y déjate llevar.
Dejate llevar2.- Tu pareja se colocará sentado, a tu derecha, sobre sus talones al lado tuyo.
3.- Flexiona la pierna derecha y apóyala sobre el cuerpo de tu pareja.
4.- Tu pareja colocará una de sus manos en tu vientre, mientras que la otra acariciará, de los talones al muslo, tu pierna flexionada.
5.- Cierra los ojos y pídele que te acaricie lentamente.

Caliente, caliente

1.- Continúas acostado/a boca arriba, en esta ocasión con las dos piernas estiradas y semi-abiertas.
2.- Tu pareja, de rodillas a tu lado, colocará la mano izquierda sobre tu vientre y la derecha en la zona interna de tu muslo derecho.
3.- Las caricias irán desde la zona interna de tu muslo hasta tus tobillos.
4.- Repetir las caricias durante dos o tres pases, alternando la presión.

Aumentando la fuerza

1.- Coloca el pie de tu pareja cerca del glúteo, pero sin perder el eje del cuerpo.
2.- Tu otra mano debe ejercer presión sobre la zona lumbar de tu pareja. Esto realizará una presión indirecta sobre los pies y evitará que la espalda se dañe.
3.- Después de cada estiramiento del muslo superior, levanta los gemelos de tu pareja y repite la acción varias veces.
4.- Ejercitar esta parte del cuerpo ayuda a mantener la fuerza en las piernas para realizar todo tipo de posturas durante el coito.

Relax intenso

1.- Dile a tu pareja que se coloque boca abajo.
Relax intenso2.- Pon tus manos sobre su zona lumbar y efectúa presión con las palmas. Desplaza una de ellas por las piernas ejerciendo puntos de presión.
3.- Realiza un par de pases para relajar cada pierna.
4.- Podéis armonizar las respiraciones para que el masaje sea más placentero.

Más abajo

1.- En esta ocasión, más que de presión o caricias vamos a experimentar decididos pellizcos. Eso sí, con cariño.
El tendón de Aquiles en el masaje sensual2.- Localiza el llamado tendón de Aquiles, en la parte de atrás de la pantorrilla y lindando con el talón y, con tu pareja tumbada boca abajo, levanta suavemente su pierna.
3.- Ve pellizcando, - sin pasarte, que se trata de divertirse- delicadamente todo el largo de este talón empezando por abajo. Este procedimiento estimula la vasodilatación, aumentando, por tanto, la temperatura de la zona.
4.- El modo ideal para este ejercicio – pellizco – es aplicar la presión con el índice y el pulgar, pero, al mismo tiempo, masajear ligeramente el tendón con el resto de los dedos de la mano.

A tus pies

1.- Los pies suelen ser una de las partes del cuerpo que mejor responden a los masajes, no en vano, la reflexoterapia se basa en este conocimiento.
A tus pies2.- Colócate de rodillas y acoge el pie de tu pareja en tu regazo. Procura que tus manos no estén frías.
3.- Apoya el empeine del pie en la palma de tu mano y acaricia la planta del pie con movimientos circulares, empezando desde el talón.
4.- Cuando llegues a los dedos, juguetea un poco con cada uno de ellos, presionándolo y estirándolo un poco con cuidado.

Písame

1.- Este ejercicio es muy conveniente realizarlo sobre una superficie blanda; podríais realizarlo Deja volar tus pensamientos y fantasíassobre la cama pero con cuidado de no perder el equilibrio. Lo ideal es hacerlo sobre una colchoneta blanda extendida en el suelo o un tatami.
2.- Con tu pareja tumbada boca abajo y lo más relajada posible, colócate de pie sobre los dedos de sus pies pero dando la espalda a su cuerpo. Intenta al principio no dejar caer todo tu peso sobre sus dedos. Un buen truco es apoyarte con las manos sobre una pared cercana.
3.- Realiza movimientos parecidos a los que harías si estuvieras andando pero sin moverte del sitio o si practicaras steping en el gimnasio.
4.- Procura limitar la zona que pisan tus talones a la parte baja de los pies de tu pareja; mantente sobre sus dedos, pero nunca subas hacia las plantas de sus pies para evitar presiones poco agradables.

Brazos, manos y hombros

     El peso de todos nuestros problemas se suelen cargar sobre los hombros. Por eso es importante prestar atención a la hora de masajearlos para liberarnos de todas nuestras tensiones. No obstante, no basta con sólo masajear una parte de nuestro cuerpo. Continuar por los brazos y acabar en la punta de los dedos es una forma de descargar todas nuestras fatigas y estimular el sentido del tacto.

Tus manos son las mías

1.- Sostén la mano de tu pareja con dulzura, mirándole a los ojos.
2.- Comienza a deslizar tus dedos sobre los suyos.
Las manos son una fuente de sensualidad y placer3.- Después presiona tus palmas de las manos sobre las suyas.
4.- Presiona con los pulgares desde la muñeca hasta las raíces de los dedos.
5.- Repite varias veces estos movimientos y le llevarás al cielo

Movimientos de placer

1.- Sujeta la muñeca de tu pareja con una mano.
2.- La otra presiona y estira cada dedo con el pulgar y el índice de tu mano.
3.- Continúa realizando este masaje durante unos minutos, mirando a los ojos a tu pareja y armonizando vuestras respiraciones.
4.- Ahora prueba a realizarlo con la boca, lamiendo y besando la mano de tu pareja.

El poder del tacto

1.- Túmbate boca arriba con los ojos cerrados.
2.- Colca tu brazo perpendicular a tu cuerpo.
3.- Haz que tu pareja coloque una mano en tu muñeca y la deje fija.
4.- La otra se encargará de llevarte al éxtasis, masajeando con la palma de sus manos desde tu hombro hasta tu muñeca.

Abandonados a las caricias

1.- Siéntate sobre tus talones y relájate.
El poder del tacto2.- Haz que tu pareja coloque sus pulgares en tus trapecios y presione con suavidad.
3.- Puede realizar un recorrido desde tu cuello hasta la punta de los hombros.
4.- Puede cambiar la presión de los dedos, masajear con uno y después con otro…

Dos mejor que uno

1.- Tumbada boca arriba, tu pareja se situará a tu lado.
2.- Haz que agarre tu muñeca y sacude suavemente tu brazo para que te relajes.
3.- Explícale que ponga una mano en tu hombre, mientras la otra mano sujeta tu brazo por encima de tu cabeza.
4.- Tendrá que realizar varios estiramientos.

Espalda, glúteos, caderas y vientre

     ¿Qué caricia es más sensual que pasear los dedos por la espalda del amante? Junto a los glúteos, las caderas, y el vientre, conforman un paisaje lleno de bellas curvaturas en la que la vista se deleita y el sentido del tacto alcanza el éxtasis. Las caricias en estos puntos del cuerpo moldean la figura del amante y le ayudan a liberar la mente.

Movimientos provocadores

1.- Tumbada boca arriba, flexiona la pierna derecha. Vas a sentir la liberación de la pelvis.
2.- Tu pareja, sentada a tu lado, colocará su mano izquierda en tu vientre, mientras la derecha coge tu pierna flexionada por debajo de la rodilla.
3.- Subirá tu pierna hasta tu pecho, posando su mano derecha posteriormente, sobre la rodilla.
4.- Comenzará a efectuar una serie de rotaciones con la pierna.
5.- Tu pareja debe ampliar los círculos, cambiar de ritmo, de sentido, etc.

Tú contra él

1.- Tumbada boca arriba flexiona la pierna derecha.
Tu contra él2.- Tu pareja, sentada a tu lado, deberá presionar tu pierna con su cuerpo hasta llevarla al tórax.
3.- Tras unos segundos que vuelva a poner tu pierna en la posición inicial.
4.- Repetid esto movimientos varias veces, armonizando vuestras respiraciones.
5.- Realizad el mismo movimiento con la otra pierna.

El centro de la pasión

1.- Túmbate boca arriba y que tu pareja coloque su mano derecha, sin ejercer ninguna presión, sobre tu ombligo.
2.- Miraos a los ojos durante un par de minutos y respirad lentamente.
3.- Pídele que se siente sobre sus talones y que te coloque la mano izquierda sobre el ombligo. ¡No olvides que tienes que estar mirándole continuamente para que permanezcáis conectados!
4.- Con las dos manos tu pareja masajeará, con movimientos rotativos y siguiendo las agujas del reloj tu vientre.

Un momento volcánico

1.- Coloca a tu pareja tumbada boca arriba.
Los masajes te llevarán al éxtasis2.- Tú, sentado/a sobre tus talones, mirándole con ternura e ir armonizando vuestras respiraciones.
3.- Presiona con el talón de tu mano derecha, después con el pulgar, el vientre de tu pareja coincidiendo la presión con cada espiración. Permaneced así unos minutos.
4.- La otra mano colócala debajo de su espalda, para que estés mucho más cómodo/a.
5.- ¡Y no lo olvides! Disfruta de este momento, pues la zona que estás presionando sube la libido.

Con las manos llenas

1.- Túmbate hacia abajo. Si no llevas ropa interior será mucho mejor.
2.- Tu pareja debe colocarse en una postura cómoda que le permita colocar las manos en el centro de tus glúteos.
3.- La forma de efectuar este masaje es realizando rotaciones desde el interior hasta el exterior del glúteo, como si de una masa se tratara.
4.- Debes dejar estos músculos relajados para que el masaje surta efecto. Si los tensas te puede resultar bastante incómodo.

El estremecimiento

1.- Haz que tu pareja se tumbe boca debajo de tal modo que se encuentre lo más cómodo posible. Lo ideal es que deje caer los brazos a lo largo del cuerpo.
2.- Sitúate de rodillas frente a tu pareja con su cabeza entre tus muslos e inclínate sobre su espalda.
El estremecimiento3.- Apoya tus manos un poco más abajo de sus riñones y masajea con tus pulgares la zona que encontrarás a ambos lados del final de su columna, justo donde la espalda se une con los glúteos.
4.- Realiza cambios de presión en esta zona de un modo enérgico pero sin que llegue a incomodar a tu pareja por un exceso de fuerza. Este ejercicio provoca una estimulación de una parte muy sensible de tu amante que le hará estremecerse bajo tus dedos.

El paseo

1.- Túmbate boca abajo con el cuerpo relajado, tu pareja se situará a uno de tus lados en una postura cómoda que le permita masajear tu columna.
2.- Debe usar las palmas de las manos, presionando con firmeza la parte baja de la columna pero sin ejercer mucha fuerza.
3.- Con la otra mano, tendrá que realizar un movimiento de zigzag desde un poco más abajo del cuello y en dirección al sacro.
4.- Con este masaje, tu pareja conseguirá que te balancees suavemente sobre ti, sin dejar de aplicarte presión con la mano que ha colocado sobre el final de tu columna. Este ejercicio te revitalizará y llenará de energía.

Un largo camino

1.- Siéntate de rodillas y sitúa a tu pareja entre tus piernas con su espalda frente a ti. Procura que tu pareja solo se concentre en ser tocada y que no intente acariciarte.
Los masajes en la espalda son de lo más relajates y sensuales2.- Pon las manos sobre sus omoplatos apoyándote sobre tus palmas aplicando una cierta presión.
3.- Describe un camino con las dos palmas a lo largo de toda la columna pero lo suficientemente lento como para sentir cómo responde a tu caricia el cuerpo de tu pareja.
4.- Repite este masaje varias veces. Puedes añadir nuevos efectos a este ejercicio utilizando diferentes aceites que creen sensaciones de frío y calor.

Ligeros roces

1.- El punto principal de este ejercicio es casi no realizar ninguna presión. La manera de tocar a nuestra pareja es una suave y electrizante caricia.
2.- Túmbate boca debajo de tal modo que puedas colocar tu cabeza entre los muslos de tu pareja para que pueda trabajar tu espalda con comodidad.
3.- Empezará por la zona sacra, describiendo pequeños movimientos en forma de “s” a ambos lados de la columna al mismo tiempo y lo más lentamente que sea capaz pero sin detenerse.
4.- Tu pareja estará realizando perfectamente el ejercicio si nota como tu cuerpo se va estremeciendo casi como una ligera cosquilla.

Lo duro y lo blando

1.- Túmbate sobre tu vientre con los brazos extendidos a lo largo del cuerpo, imaginando dos ángulos rectos que dejen a los lados los omoplatos y pasen a ambos lados de la columna.
La zona de los muslos, los masajes te llevarán al cielo2.- Poco a poco, tu pareja hará presión con la punta de los dedos a lo largo de estas líneas usando, sin abusar, el peso de su cuerpo.
3.- Haz que repita este ejercicio varias veces teniendo en cuenta de que esta es una de las zonas donde más tensión se acumula y relajarla es cuestión de dedicación y empeño.
4.- Hay que tener cuidado de no ejercer más presión de la necesario ya que podría causar cierta molestia.

Poco a poco

1.- Con la ayuda de una almohada o una toalla doblada, coloca tu cabeza de tal modo que puedas relajarte evitando forzar ningún músculo. Conviene que el cuello guarde una cierta línea recta con el resto de la columna.
2.- Tu pareja se situará con los muslos a ambos lados de tu cabeza y masajeará empezando rítmicamente desde la parte más externa de los hombros hasta el centro de la espalda siguiendo los laterales de la columna.
3.- La fuerza que use debe ser suficiente para que sea algo más que una caricia pero que no llegue a incomodar.
4.- Este ejercicio libera la espalda de tensiones y, por tanto, el resto del cuerpo. Gran parte del stress se acumula en la zona de los hombros y, mediante el alivio del área, predisponemos nuestros cuerpos a disfrutar más de la sensualidad.

Cuello, rostro y cabeza

     Nuestros pensamientos se concentran en la cabeza y se plasman en nuestros gestos. Aunque os masajes faciales embellecen nuestra expresión y le dan armonía, es importante tener en cuenta cuál es el punto de origen, y masajear la cabeza para liberarla de aquello que le estresa o preocupa. Recuerda que un rostro sereno atrae y seduce a los demás.

Liberar la mente

1.- Debes tumbarte hacia arriba y tratar de mantener la mente en blanco.
Libera la mente2.- Tu pareja debe colocar los dos pulgares (uno encima del otro) en el centro de tu frente y presionar levemente un par de veces.
3.- Después, manteniendo los pulgares juntos debe deslizarse sobre la línea central de la frente y rodear con las palmas de las manos toda la cabeza.
4.- Ayudándose con la yema de los dedos que te acaricie toda la cabeza.
5.- Sumérgete en las sensaciones que te produce y verás cómo no querrás dejarle que pare de acariciarte.

Caricias delicadas

1.- Debes estar echada para que tu pareja te de este masaje.
2.- Colocará sus manos bajo tu nuca.
Caricias delicadas3.- Después, debe girar tu cabeza de derecha a izquierda de forma delicada, sosteniéndola con sus manos.
4.- Comprueba que la tensión de tu cuello se vaya relajando.
5.- El cuello es una zona muy erógena, por lo tanto, podrás observar cómo se te disparan las hormonas.

Pura insinuación

1.- Antes de iniciar el masaje, sugiérele que te retire de forma sensual, tus pendientes.
2.- Después, debe presionarte con los dedos el lóbulo de la oreja muy suavemente.
3.- Concéntrate en el contacto de tu piel con la suya mientras te masajea realizando pequeños círculos con la yema de los dedos.
4.- Demuéstrale a tu pareja la energía sexual que este masaje te produce.

Enredos de pasión

1.- Tu pareja debe pasear sus manos por tu cabello y enredar sus dedos en él.
2.- En la nuca se concentra gran cantidad de nuestro olor corporal, lo cual resulta muy excitante para el que realiza el masaje. Debe aspirar tu aroma.
Los glúteos son fuente de sensualidad3.- Con las yemas de sus dedos, ha de masajear todo tu cuero cabelludo dando pequeños tirones de pelo, pero cuidando de que no produzca dolor.
4.- Te volverás loco/a de placer con este masaje, así que su duración dependerá de cuánto tardéis en pasar a otros estadios.

Descanso placentero

1.- Haz que tu pareja se tumbe y cierre los ojos.
2.- Utiliza las yemas de tus dedos para presionar de forma circular desde la punta de los ojos hasta la sien.
3.- Repite el ejercicio varias veces y consigue que tu pareja se concentre en sus sensaciones.
4.- Le volverás loco/a de relajación.

Otras posturas

     Nuestro sentido del Yo no está centrado sólo en una mano, en una pierna, o en un brazo. Lo conforman todos los elementos que forman Los secretos sensuales del cuerpo se descubren con el masajenuestro cuerpo. Por ello, un masaje que haga de nuestro organismo un todo nos ayuda a reconciliarnos con aquello de nosotros mismos que no nos gusta, y a descubrir partes ocultas en nosotros con las que ni siquiera sabíamos que podíamos disfrutar o experimentar.

De excursión por el cuerpo

1.- Tumbado/a boca arriba, cierra los ojos y estiras los brazos pegándolos al cuerpo.
2.- Tu pareja a tu lado estará a punto de realizar una sugerente excursión por todo tu cuerpo.
3.- Con las palmas de las manos estiradas, tu pareja colocará sus dos manos sobre tu pie derecho.
4.- Irá subiendo con suavidad pasando por los tobillos, las pantorrillas, los muslos, las caderas y el vientre para finalizar en tu pecho.
5.- Se colocará al otro lado para iniciar el recorrido por el otro lateral de tu cuerpo.

Contacto provocativo

1.- Tu pareja debe estar de lado, con el peso sobre un hombro.
Tras el masaje llega la hora de relajarse a topo y entregarse a tope2.- Haz que estire el brazo que le queda libre y agárrale la muñeca con una mano. Apriétalo contra tu torso para que note tu calor corporal.
3.- Coloca la mano que te queda libre bajo su axila.
4.- Estira suavemente su brazo hacia ti para relajar la articulación del hombro.
5.- Cuando hayas realizado varios estiramientos, haz lo mismo pero hacia su cabeza.

Recorrido sensual

1.- Coloca a tu pareja en posición lateral.
2.- Coloca un cojín bajo su rodilla externa y vigila que esté flexionada haciendo un ángulo de 90 grados.
3.- Realiza presiones con las palmas de tus manos desde el centro del glúteo hasta los tobillos.
4.- Repítelo ahora pero en dirección tobillos-glúteos.
5.- Gira a tu pareja y haz lo mismo en su otra pierna.

Fuentes: Sexologies e imágenes Google


Tags: Masajes sensuales, sexo, pareja, ambiente, música, aromas, historia

Publicado por Fransaval @ 12:50
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Comentarios

Tan antiguo como la vida misma, el masaje te puede transportar a lugares insospechados del placer. Espero que les guste y ayude.

Publicado por Fransaval
jueves, 24 de marzo de 2011 | 13:26