martes, 14 de diciembre de 2010

El mundo Maya
El calendario Maya

Gracias a la precisión del calendario, el más perfecto entre los pueblos mesoamericanos, los mayas eran capaces de organizar sus actividades cotidianas, y registrar simultáneamente el paso del tiempo, historizando los acontecimientos políticos y religiosos que consideraban cruciales.
Entre los mayas, un día cualquiera pertenece a una cantidad mayor de ciclos que en el calendario occidental. Al año astronómico de 365 días, denominado Haab, superponían el año sagrado de 260 días, llamado Tzolkin. Este último regía la vida de la “gente inferior”, las ceremonias religiosas, y la organización de las tareas agrícolas.
Códice del Libro Chilam Balam de la civilización MayaEl año Haab, y el año Tzolkin formaban ciclos, al estilo de nuestras décadas o siglos, pero contados de veinte en veinte, o integrados por cincuenta y dos años.
Establecieron un “día cero”, que según los científicos corresponde al 12 de agosto de 3113 a.C. Se desconoce qué sucedió, aunque probablemente se trate de una fecha mítica.
A partir ese día los ciclos se sucedían. Sin embargo, la repetición dominaba a la linealidad. Podían suceder cosas diferentes al interior de cada período de veinte o cincuenta y dos años, pero cada secuencia era exactamente igual a otra, pasada o futura.
Así lo expresa el Libro del Chilam Balam: “Trece veces veinte años, y después siempre volverá a comenzar”.
La repetición crea problemas para traducir las fechas mayas a nuestro calendario, dado que resulta muy difícil identificar hechos parecidos de secuencias diferentes. La invasión tolteca del siglo X se confunde en las crónicas mayas con la invasión española sucedida quinientos años después.
Por ello, los libros sagrados de los mayas eran simultáneamente textos de historia y de predicción del futuro. En la perspectiva maya, pasado, presente y porvenir son una misma dimensión.
A la inversa, los historiadores contemporáneos recurren a las profecías mayas para conocer episodios del pasado de esta sociedad, en tanto la profecía expresa una forma de la memoria.

La ciencia Maya
La ciencia Maya

El aporte clave de los matemáticos mayas fue la creación del número cero, un concepto abstracto que permaneció ausente durante siglos en otras culturas.
Representaban el cero con una concha marina, usaban puntos o círculos del uno al cuatro, y rayas que valían cinco hasta contar diecinueve.
Su sistema numérico era vigesimal, y no decimal como el actual. Los científicos se preguntan si usarían los dedos de las manos y los pies para contar.
Las técnicas de observación celeste a simple vista que practicaban los sacerdotes mayas son estudiadas por los científicos actuales.
Se apoyaban en un sistema de referencias naturales. Describían las posiciones del Sol, la Luna, Marte, y registraban los eclipses.
Siguieron con detenimiento los movimientos de Venus, planeta al cual le asignaban una gran importancia en la determinación de guerras y sacrificios.
Ciertos edificios obedecieron a cálculos muy precisos. Durante la puesta solar de los equinoccios de primavera y otoño, la “serpiente de luz” sube al Castillo de Chichén Itzá por la escalera de la pirámide. La proyección solar marca siete triángulos de luz invertidos, como resultado de la sombra de las nueve plataformas del edificio. Cada semestre se concentran turistas de todo el mundo para observar el fenómeno.

El arte en la civilización Maya
El arte Maya

Parte de las limitaciones de los científicos se deben al carácter fragmentario de los restos arqueológicos, muchos de los cuales provienen del saqueo para fines comerciales. Ello impide conocer el contexto en el cual fueron hallados, dificultando la interpretación de los restos cerámicos.
Generalmente reservada al tratamiento de temáticas relacionadas con el mundo de los muertos, los hallazgos de cerámica son frecuentes en las cámaras funerarias. Los arqueólogos suponen que las escenas son parte de una mitología de las deidades familiares, también representadas con estatuillas sagradas, en el caso de los linajes de la nobleza.
Los pocos murales pintados que se conservan sorprenden por el realismo y la capacidad para trasmitir sentimientos. Es el caso de los frescos de Bonampak, elaborados entre el 600 y el 800 a.C., en la región mexicana de Chiapas. Muestran las ceremonias y los momentos previos a las batallas, su desarrollo, y el sacrificio final de los prisioneros.
Los mayas combinaron originalidad creativa con el perfeccionamiento de los estilos que desarrollaban los pueblos con los cuales entraban en contacto, ya fuesen invasores o vecinos. El arco o la bóveda falsa fue un elemento exclusivo de sus construcciones.
El jade fue un material ritual y mágico más valorado que el oro. Fue la joya favorita. Los reyes mayas lo utilizaban como piezas dentales postizas. Una vez enterrados, las máscaras fúnebres cubrían su rostro, y depositaban en su boca cuentas de jade y maíz para saciar el hambre en el País de los Muertos.

Las construcciones Mayas
La construcción en el mundo Maya

Muy vinculados a Teotihuacán, los monarcas de Tikal fueron grandes guerreros. Se enfrentaron con otras ciudades como Uaxactún, Caracol y Calakmul. La influencia de Teotihuacán se advierte en la arquitectura.
Probablemente, Tikal haya sido la ciudad maya más poblada. Tiene los templos más altos y más numerosos. Los arqueólogos han contabilizado más de 3.000 construcciones.
La Plaza de la Gran Pirámide concentraba los eventos. Se destacan el Templo del Gran Jaguar, el Templo del Gran Sacerdote, y el Templo de la Serpiente Bicéfala, la construcción más alta desde la cual hay una vista imponente del conjunto de Tikal.
El Templo del Gran JaguarPalenque controlaba el río Usumacinta, y el sur del Yucatán. Dentro del complejo sobresale el Templo de las Inscripciones, llamado así por los 617 glifos grabados en el interior. Contiene los restos de K’inich Janaab Pakal, rey en cuya memoria fue levantado.
Las piramides-montaña de Tikal y Palenque representaban el universo y servían de medio de comunicación con el Más Allá. Exaltaban el poderío de los gobernantes. Los santuarios se ubicaban en el nivel superior y representaban la creación del mundo, la unión de lo subterráneo con la superficie de la tierra y el cielo.
En el nivel inferior, los mascarones del “Monstruo de la Tierra” señalaban la entrada del inframundo.
Los laberintos graficados en el interior de las grutas naturales, y en los subterráneos de Palenque, mostraban el camino para descender al infierno. El rey pasaba por ese rito antes de ser entronizado. Buscaba en el subsuelo el secreto para asegurar el orden cósmico, y batallar contra el caos.

Arqueología sobre la civilización Maya
Arqueología sobre el mundo Maya

Los principales edificios de Copán se alzan sobre una plataforma artificial que fue elevándose a medida que los monarcas ordenaban la construcción de nuevos edificios. A mediados del siglo VIII, los cuatro edificios más importantes escondían estructuras trescientos años más antiguas.
En 1989, debajo del edificio más alto de Copán, el arqueólogo hondureño Ricardo Agurcia halló el Templo de la Rosalila, construido en el 571 d.C.
A diferencia de la mayoría de los edificios ocultos que se destruían para apoyar uno nuevo, el Templo del Rosalila fue dejado intacto, incluidos los dibujos policromados que decoran sus muros. Los ingenieros y los albañiles mayas que levantaron la nueva edificación tuvieron la precaución de recubrilos con arcilla.
El entierro del antiguo templo fue acompañado por grandes rituales y ofrendas, como los pedernales envueltos en paño azul que fueron hallados cerca de la entrada.
Las excavaciones continuaron hasta 1996. Sobre una superficie de 19 x 13 metros, el Templo tiene 14 metros de altura. Los estucos sólo se descubrieron parcialmente, para evitar destruirlos, y los especialistas reconstruyeron el resto. Predominan el rojo, el verde y el amarillo. El Museo de la Escultura de Copán cuenta con una réplica en escala uno a uno de la totalidad del Templo.
Concebido como una montaña sagrada, el Templo estaba destinado a la adoración de Kinich Yax Kuk Mo, identificado con el Sol.

La Reina Roja

El sarcófago de la Reina RojaHallada durante la década de 1990, los arqueólogos protagonizaron arduos debates acerca de la identidad de los restos de la Reina Roja, sepultada en el subsuelo del Templo XIII de Palenque, junto al Templo de la Inscripciones. La enigmática dama fue equipada con una máscara.
Gracias a la interpretación de glifos, arriesgan que pudo tratarse de Hun K’Anleum, la “Señora 1 Telaraña”, una mujer encumbrada del linaje dirigente de Palenque.
Un conducto del Templo, construido en la falda de la montaña, permitiría al espíritu de la Reina abandonar la tumba y regresar a la superficie.
Junto a la escalera principal del Templo, completamente derrumbada, encontraron una puerta que conducía a una serie de pasillos y habitaciones, algunos de ellos clausurados por sus constructores.
Una pequeña perforación les permitió observar un recinto sellado de 3.80 x 2.50 metros. Un féretro de piedra pintado de rojo contenía los restos de la Reina. Junto al sarcófago encontraron el esqueleto de un niño de once años, con deformación craneana de tipo ritual.

Imágenes de la civilización Maya

 Tumba de la Reina Roja
Tumba de la Reina Roja

Templo de la Reina Roja
Templo de la Reina Roja

Mapa de la civilización Maya
Mapa de la civilización Maya

Construcciones mayas en Chichen Itza
Construcción en Chichen Itza

Ruinas de la civilización Maya
Ruinas Mayas

Pirámide en la ciudad de Chichén Itzá de la civilización Maya
Pirámide de Chichén Itzá

Fuentes: Texto e imágenes Discovery Channel, aportaciones propias e imágenes Google.

Anterior: Los Mayas, legado histórico II
Posterior: Los Mayas, legado histórico I


Tags: Mayas, Calendario Maya, La Reina Roja

Publicado por Fransaval @ 23:06
Comentarios (2)  | Enviar
Comentarios

Tercera y última entrega sobre esta misteriosa civilización. Para disfrute y ayuda.

Publicado por Fransaval
martes, 14 de diciembre de 2010 | 23:07

grax por eso me saco de apuros

Publicado por Invitado
martes, 22 de mayo de 2012 | 1:06