
La revista ‘ELLE’ ha preparado su último número del 2010 de una forma muy especial. Combinar a tres joyas de la cinematografía española con cristales de Swarovski ha dado unos resultados deslumbrantes.
Bajo el lema de “Lujo positivo”, Mónica Cruz, Paula Echevarría y Natasha Yarovenko se muestran de lo más atractivas para esta revista que, como novedad, contará con dos portadas diferentes además de la edición de lujo para coleccionistas.
Y es que Cruz, Echevarría y Yarovenko poco tienen que envidiar a la “burbuja” de Freixenet, Shakira, con sus eróticos modelitos. Las tres actrices están cubiertas por entre cuatro y cinco mil cristales cada una, una auténtica obra de arte. Eso sí, ninguna de ellas puede hacerse la competencia porque todas están radiantes.
La modelo ucraniana parece ser la que menos cristales “luce” ya que enseña su ombligo, ensalzando su figura algo más que las intérpretes asturiana y madrileña. Como si de un vestido de gala se tratara, Paula Echevarría lleva los cristales más claros, que brillan como su melena rubia demostrando que sigue teniendo unas curvas de infarto incluso después de haber tenido a la pequeña Daniella.
También vemos el glamouroso cambio de la hermana de Penélope Cruz, que cambia la espada y la ropa de época en ‘Águila Roja’ para cerrar el año de lo más provocativa. Y es que los tonos dorados de su supuesto vestido relucen aún más en su piel, haciéndole parecer una auténtica joya.
El ‘making of’ de la sesión de la portada no tiene desperdicio. Desvela parte de la tremenda labor de paciencia para las jóvenes y los artistas, tras más de nueve horas de trabajo que han dado este fantástico resultado.


Estuvieron trabajando durante 9 horas seguidas para conseguir resultados espectaculares.
Natasha, guapísima y muy ilusionada durante la sesión de body painting.


Durante horas se armaron de paciencia para dejar que los profesionales del equipo les pusieran uno a uno los 5.000 cristales aproximadamente a cada actriz.
Se utilizaron 15.000 cristales de cuatro tonos en la gama de dorados.


Paula se hacía fotos con el iphone para enseñárselas a David.
"Ha sido el trabajo más complejo de todos y en el que más esfuerzo creativo hemos invertido", aseguró Baltasar González.


Los dorados de su body painting actuaron en dégradé partiendo del ocre.
Natasha Yarovenko lució un body painting en un tono champán exclusivo.


El senior artist de Mac derrochó maestría en el hombro de Mónica creando un brocado de filigrana, un broche de lujo a su vestido deslumbrante.
En el shooting hubo complicidad entre ellas y sólo hubo una pequeña rebelión cuando Pascal, animado por la directora de moda, Inmaculada Jiménez, les pidió que saltaran sin perder la composición de la foto. "¡Eso es más difícil todavía!", protestaron entre risas. Al final hubo negociación: sólo cinco saltos.
Fuentes: Yahoo Cronica Rosa, ELLE e Imágenes Google. Foro PlanetaBlanco.
Tags: ELLE, Mónica Cruz