Un artículo publicado en la revista Quo desmonta algunas de los mitos verdes más extendidos y que en realidad distan mucho de ser realidad al 100%.
Ni los coches hídricos son menos contaminantes ni el Amazonas es el pulmón del planeta. Tampoco la comida orgánica es tan sostenible como nos dicen, ni las ciudades tan contaminantes. Son verdades a medias.
El Amazonas es el pulmón del planeta

El Amazonas es el pulmón del planeta. No es cierto. Cuando uno se refiere a la selva amazónica lo hace con el calificativo de "pulmón del planeta". Sin embargo esta "verdad" no es del todo correcta. Aunque esta parte del planeta concentra una importante biodiversidad, los verdaderos pulmones serían los océanos y los bosques marinos, que generan el 50% del oxígeno que respiramos.
Los animales no contaminan

Los animales no contaminan. No es cierto. Siempre que uno quiere huir de la contaminación decide viajar o mudarse al campo. Pues bien, no todo es tan bonito como lo pintan. Distintos estudios han demostrado que las vacas o las ovejas pueden contaminar más que un coche. Tanto las flatulencias como los eructos de estos animales contribuyen a aumentar el CO2 de la atmósfera. De ahí que científicos australianos estén intentando criar animales ecológicos que eructen menos después de comer.
Los coches híbridos contaminan menos

Los coches híbridos contaminan menos. No es cierto. Vale que un coche antiguo y viejo contamina más cuando está en marcha. Pero, según la revista, en la fabricación de un coche híbrido y supuestamente ecológico se emplea más combustible y, por tanto, emite más CO2. Calcula que, antes de salir al mercado, un coche ecológico puede haber "gastado" ya unos 3.000 litros de gasolina.
Todos los árboles absorben el mismo CO2
Todos los árboles absorben el mismo CO2. No es cierto. Cuando se realizan obras en una ciudad y se talan árboles, los políticos se defienden argumentando que van a plantar el doble de árboles. Pero según QUO, un árbol no empieza a absorber CO2 hasta que llega a los 20 años de existencia. Y durante todo ese tiempo casi emite más CO2 del que absorbe. Es decir, que diez árboles recién plantados no se acercan ni de lejos a la función que pueda realizar un árbol ya viejo.
El fuego es el mayor enemigo de los bosques

El fuego es el mayor enemigo de los bosques. No siempre. El fuego, a veces, es necesario para mantener un ecosistema. Así lo afirman algunos de los expertos consultados por la revista que defienden el uso puntual del fuego para ayudar a la conservación de determinados ecosistemas. Y es que, según las cifras que dan, un 21% de los bosques necesitarían arder para regenerarse.
Sin energía nuclear todo estaría más limpio

Sin energía nuclear todo estaría más limpio. No es del todo cierto. La energía nuclear tiene muchos enemigos, entre ellos los ecologistas, por la cantidad de residuos tóxicos que genera. Pero, a día de hoy, es una de las energías que menos CO2 produce y emite a la atmósfera. Según los datos aportados por la revista y tras la consulta a expertos como la presidenta del Foro Nuclear, España emitiría casi 70 millones toneladas más de CO2 si no existieran las centrales nucleares.
China es un problema para el medio ambiente

China es un problema para el medio ambiente. Si y no. Vale que China es uno de los países más contaminantes del mundo como consecuencia de las toneladas de CO2 que emite cada año. Pero también es cierto que es el mayor productor de células fotovoltaicas y que en unos años producirá tantos molinos de viento como para generar 10 gigawatios de energía.
La comida orgánica es más respetuosa
La comida orgánica es más respetuosa. No es cierto. Si se analiza fríamente la situación, según QUO una vaca orgánica produciría un 8% menos de leche que una vaca "normal", por lo que para producir la misma cantidad se necesitarían muchos ejemplares más. Y, a más animales, más metano a la atmósfera, concretamente 300 kg. más por año. Es decir, que no se usan pesticidas ni hormonas ni nada por el estilo pero se produce más metano y gases nocivos.
El campo es más respetuoso que la ciudad

El campo es más respetuoso que la ciudad. En algunos aspectos no, como el consumo de agua. Según la revista, el 75% de los recursos hídricos son consumidos por el campo frente al 15% de los hogares y el 10% de la industria. También el campo suspende en contaminación ya que mientras que el transporte público de las ciudades creció un 17%, el tren lo hizo solamente un 5%. Es decir, que en el camino entre el campo y la ciudad se emite más contaminación que en la propia ciudad.
Fuente: MSN Verde y Foro PlanetaBlanco
Tags: Mitos verdes, Amazonas, árboles, CO2, contaminación, planeta