¡Para los más atrevidos! ¡Se original y no te arrepentirás...!

Se original y da rienda suelta a tu inventiva
¿Te atreves con todo en la cama? ¿Te gusta innovar? Aquí tienes las posturas del Kamasutra más originales. Atrévete con todo y disfruta al máximo del sexo. ¡Aquí encontrarás todo lo que necesitas!

El acróbata
El hombre se tumba. La mujer de espaldas al varón, se posiciona encima de él. Una postura muy cómoda y recomendada para todo aquellos que tenga dificultades para mantener el pene dentro de la vagina.
La mujer controlará el ritmo del coito con sus movimientos, ya que al hombre le resultará dificil el movimiento de la pelvis. Aunque, con la ventaja de tener las manos libres para estimularla y poder llegar a los pechos y otras partes de su cuerpo. Desde esta posición, la estimulación del clítoris, tanto por parte del hombre como de la mujer resultará muy cómoda. Y, de esta consecuencia, el orgasmo femenino resultará más probable. Además, la mujer puede acariciar el escroto del hombre.

La araña
Ella se tumba de espaldas y eleva las nalgas. Puede flexionar sus piernas para apoyar en ellas el peso de su cuerpo. Para hacer más fácil la penetración, él se puede poner de rodillas. El varón, justo frente a ella, introduce el pene entre las piernas de su pareja. Además de acariciarle los muslos y las nalgas, puede acogerse a estas partes para impulsarse en la penetración. Para intensificar el contacto, ella puede rodearle con las piernas.
En esta portura, la mujer esta a merced del hombre en lo que a movimientos se refiere. Si se sostiene sobre sus piernas flexionadas, el cansancio será mínimo y podrá ejecutar movimientos más estimulantes.
Esta postura no es adecuada en los casos de eyaculación precoz o vaginismo. El hombre recibiría una amplia estimulación al realizar sus propios movimientos, mientras que la mujer no podría controlar el paso del pene en su vagina.

La carretilla
Ésta es una postura que requiere cierta flexibilidad. Además, está recomendada para mujeres que les guste sentir cierta vulnerabilidad, al ser penetradas por detrás.
Para practicarla, la mujer tiene que descansar la mayor parte de su cuerpo sobre los antebrazos y codos, colocándolos, por ejemplo, sobre una silla o una cama para tener cierta movilidad. El hombre la levanta del suelo por las piernas y la sostiene por la cadera, mientras ella dobla dobla sus piernas alrededor de la espalda de él.
La desventaja es que la estimulación femenina es muy escasa y sea dolorosa en caso de vaginismo.

La libélula
Ella se tumba boca abajo en la cama. Él puede ir acariciándola suavemente todo el cuerpo hasta que se tumbre y fusionen sus cuerpos. La mujer eleva una de sus piernas para que el varón acceda cómodamente a su vagina. En ese momento, el hombre puede penetrarla mientras la mujer apoya la pierna en la cadera de él.
Es una postura idónea para susurrar al oído y acariciar sus senos, si se encuentra ladeada. Aunque no favorece a la penetración profunda. Pero, por otro lado, puede provocar el deseo de terminar con una posición que finalice en un excitante orgasmo.

Las aspas del molino
La mujer se extiende boca arriba con las piernas abiertas. El hombre, boca abajo e invertido le ofrece las nalgas a su pareja mientras la penetra. Puede llegar a ser muy excitante porque el clítoris y los labios vaginales están en pleno con la pelvis y los alrededores del pene. Además hace la penetración más accesible a través de movimientos circulares.
El movimiento debe ser dirigido por el hombre, ya que la mujer está inmobilizada. Un hecho que le hace una postura muy excitante.

La luna
En esta postura el hombre está arrodillado y la mujer recostaba boca arriba. Sin dejar de penetrarle, él lleva las piernas de ella hacia sus hombros, enlazándose así en una estimulación pélvica.
Esta posición permite una penetración profunda en la que además el hueso pélvico del hombre realiza una buena estilumación sobre el clítoris femenino. Además, puede acariciar sus pechos haciéndola mucho más placentera.

La sorpresa
En esta postura ambos están de pie. El hombre toma a la mujer por detrás, agarrándola por la cintura. Ella debe relajar todo su cuerpo hasta apoyar sus manos en el suelo. En esta ocasión es él quien marca el ritmo.
Aquí la abertura de la vagina es limitada, por lo que la sensación de estrechez puede ser muy placentera para ambos. Además, es perfecta para estimular tanto el clítoris o el ano femenino.
Considerada una de las fantasías eróticas masculinas de dominación, además favorece a una penetración profunda con una buena estimulación de las paredes vaginales y el punto G.
Enlaces: Dosis de amor y sexo para que no falle cupido I
Dosis de amor y sexo para que no falle cupido II
Fuentes: Foro PlanetaBlanco, Orange sexo, kamasutra, diversas fuentes agenas y propias