El amor, ¡qué gran sentimiento! Hoy te quiero más que ayer, pero menos que mañana. La fuerza que une a las parejas parece enterna e indestructible. Pero en la realidad, los cuentos de hadas sólo existen en la imaginación, y el amor sino se alimenta, se apaga como todo en la vida.
Son muchos los factores que despiertan el amor y lo mantienen vivo. Uno de ellos, es la pasión. El deseo de poseer, dar y recibir. Por lo que, contra uno de los factores más fatídicos contra el amor, el aburrimiento, os acerco unos juegos sexuales que les permitirán variar y hacer que el amor sea un juego continuo y ... menos que mañana. Van en tres apartados: románticas, salvajes y originales.

¡Unas dosis de puro amor!
Si eres de esas que piensan en que se produce la alineación de los astros cuando tu y tu amor entráis en materia, eso es que ¡te van las posturas románticas!

La fusión
El hombre se tumba, las piernas en función de la comodidad se flexionan o se dejan estiradas. En esta postura la mujer se sienta sobre el pene de su pareja y adopta la mayor actividad. Es por ello muy recomendable en casos de vaginismo ya que ella controla la cantidad de pene a introducir y la brusquedad de los movimientos. En caso de eyaculación precoz también es recomendable ya que la falta de movimiento por parte del hombre retrasará su eyaculación.
La mujer marca el ritmo; es conveniente que el clitoris aproveche los impactos contra el cuerpo de él para la estimulación. El hombre tiene las manos completamente libres para tocar el cuerpo de su pareja, incluido el clitoris, para mayor satisfacción de la mujer. Ella a su vez puede acariciar el pecho del hombre y los testículos desde atrás.

El molde
La mujer se tiende de lado y apoya su cabeza en la cama de manera relajada. El varón la penetra por detrás, ya sea por la vagina o por el ano. Esta postura es perfecta para movimientos suaves o para penetración anal. La penetración será lenta y profunda.
EL molde está aconsejado para mujeres con dificultades para alcanzar el orgasmo ya que favorece la fricción del clítoris durante el coito. EL hecho de que las piernas estén juntas hace el roce mucho más placentero. No necesita esfuerzo físico por lo que es relajado hacer el amor en esta posición.
Tiene la ventaja de un fácil acceso a los pechos de la mujer y al clítoris en caso de que ella abra las piernas.

La medusa
El varón se sitúa en cuclillas y recibe a la mujer. Permite bien que sea el varón o la mujer el que realice libre los movimientos.
No es una postura cómoda, y el varón tiene que estar dotado de fuerza y flexibilidad.Para facilitar laposición el hombre puede apoyarse en la pared. Si se consigue realizar puede resultar muy placentero el balanceo del varón durante el coito
Es una postura divertida y original pero en la que resulta dificil mantener la estabilidad. El contacto corporal es intenso, permite que la penetración sea profunda con estimulación del clítoris y permite a la pareja besarse pero mantener la estabilidad la puede hacer dificultosa.

El pilar
Ambos se encuentran arrodillados en la cama. La mujer se desliza por los muslos del hombre hasta su pene, guiándolo a su vagina. En esta posición íntima los dos pueden acariciarse y abrazarse sin ningún problema.
Puede resultar muy estimulante sensualmente hablando, pues el contacto de los pechos, la libertad de los brazos y el cara a cara puede hacer de esta postura algo ideal para los 'amantes enamorados'.
En el sentidó más genital, la penetración es poco profunda y la estimulación es algo superficial.

El sauce
La mujer, con el torso en posición vertical, se inclina sobre su compañero, que está arrodillado. El hombre la penetra y bascula hacia delante, sujetando con ambas manos las nalgas y la espalda de su compañera.La mujer puede apoyarse en una mano para imprimir a la pelvis un movimiento ondulatorio vertical.
Se puede considerar una postura de transición, para pasar de una postura sentada a una acostada sin detener la penetración, ya que el mantenimiento de esta postura resulta un tanto cansado para el hombre como para la mujer, que ha de sostenerse en un brazo.
Postura acrobática solamente recomendada para hombres fuertes y mujeres poco pesadas.

La tortuga
Partiendo de la postura del alineamiento perfecto. Los muslos del hombre se abren para que los de ella se deslicen entre los de él. Postura muy íntima que permite un contacto máximo de ambos amantes. Las sensaciones son muy intensas ya que la vagina se comprime contra la verga.
Penetración menos profunda que cuando la mujer se abre de piernas, pero de novedosas sensaciones pues los labios de la vagina se estimulan más que de costumbre. Limitación en la amplitud de movimientos.
067.jpg" style="display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;" width="450" />
La unión del águila
Acostados de lado la pareja se enlaza brazos y piernas, la mujer rodeando con sus muslos la cintura de su compañero. El hombre dobla ligeramente las piernas para facilitar la penetración. Esta postura muy íntima, ofrece un contacto máximo de los dos amantes.
Buena profundidad de penetración si el hombre pliega suficiente sus muslos entre los de su compañera. Amplitud de movimientos limitada, pero que ofrece la ventaja del contacto físico muy directo entre los amantes, que pueden besarse y acariciarse a la perfección.

El gato
Es ideal para compaginar con otra postura como la del misionero. Partiendo de que el hombre está encima, para cambiar la posición durante el acto. La pareja se coloca de lado con cuidado para evitar que se salga el pene.
Es una postura muy íntima y propicia para cariños, ya que pueden mirarse y besarse. Además es uns postura en la que nadie domina por lo que es de absoluta compenetración.
No permite una penetración muy profunda y los movimientos pueden llegar a ser limitados. A la hora de ponerla en práctica hay que tener cuidado con los movimientos basculantes para que no se salga el pene.

Los amantes
Los dos amantes están de pie uno frente a otro. El hombre frota su pene contra la vulva de su compañera. Después de unos minutos de fricción la vulva se abrirá naturalmente para permitir una penetración superficial. Si la mujer es más pequeña que el hombre, podrá calzarse unos zapatos de tacón o subirse a un soporte.
Postura muy práctica a improvisar en cualquier momento, con estimulación del clitoris y del glande. Penetración superficial que puede dar paso a otro tipo de posturas. Dificil para personas de estaturas de diferentes.
Enlaces: Dosis de amor y sexo para que no falle cupido II
Dosis de amor y sexo para que no falle cupido III
Fuentes: Orange sexo, kamasutra y diversas fuentes agenas y propias
Tags: kamasutra, sexo, amor, posturas, el gato, los amantes, pasión