viernes, 16 de julio de 2010

Hubo un tiempo en el que, si queríamos comer carne, no quedaba más remedio que abatir un animal salvaje. Es el origen de la caza; y el de la pesca.

PRÓLOGO:

Hay que terminar con la pesca industrial

Ese tiempo, que hoy se nos antoja remoto, se prolongó durante cientos de miles de años. Hasta que un día feliz, a alguien se le ocurrió que era mejor, más provechoso y cómodo, criar las especies más propicias para el sustento humano.
De este modo nació la ganadería y el ser humano pudo desvincular la alimentación de la caza, convirtiendo ésta última en una actividad lúdica. Por otro lado, nuestra especie ha experimentado un crecimiento sin parangón, ha ocupado la mayor parte de los ecosistemas y ha demostrado ser una increíble consumidora de recursos. Sus necesidades alimenticias le han llevado a roturar la mayoría de los bosques y las selvas del planeta para cultivar cereal, así como desecar lagunas y albuferas, o modificar sustancialmente el medio para acomodarlo a sus necesidades.
Con más bocas que saciar, la ganadería se hizo más productiva, así como la agricultura; se consiguieron mejores resultados y, en definitiva, más alimento para nuestra especie. Es decir, tanto la ganadería como la agricultura progresaron, al tiempo que la caza y la recolección quedaban relegadas a su aspecto más lúdico y deportivo.
Sin embargo, el caso de la pesca evolucionó en sentido contrario. En vez de fomentar la cría en cautividad de ciertas especies, se optó por mejorar las técnicas de extracción, o sea, se incrementó la captura de animales silvestres.

Pollos de criadero

Imaginen ahora que si usted desea comer un filete de carne o una pechuga de gallinácea, no quedara más remedio que salir a cazar a un animal silvestre, o que alguien lo cazase por usted, que viene a ser lo mismo. ¿No les parece un disparate?
Pues eso es lo que ocurre en el caso de los peces, con las escasas excepciones que conocemos propiciadas por la acuicultura.

Hay que acabar con la pesca industrial

De este modo, se ha llegado a un punto crítico: la mar está devastada, los caladeros tradicionales bajo mínimos y la mayoría de las especies comerciales se encuentran con graves problemas para asegurarse su descendencia y perpetuación en términos razonables.
La pesca industrial ha creado una situación límite. Los arrastreros pesados destrozan el lecho de los mares con unas artes agresivas en extremo, mientras en superficie se largan redes de decenas de kilómetros y cada vez menos luz. En este sentido, el caso de las redes de deriva o "volantas" es estremecedor.
La tecnología se ha convertido en una cruel aliada de la depredación intensiva y posibilita rastrear cada centímetro cúbico de agua en busca de presas. La pesca no tiene opción de escapar ni defenderse. Estamos, literalmente, esquilmando los bancos pesqueros. Y puede convertirse en un camino de no retorno.
De pronto, nos hemos dado de bruces con la evidencia: la mar no es infinita y sus recursos tampoco. Se impone, pues, crear una corriente de opinión contraria a la pesca industrial. No podemos seguir impasibles mientras vemos cómo, cada día, decrecen de forma drástica las poblaciones comerciales y se altera bruscamente el equilibrio ecológico.

Hay que acabar con la pesca industrial

Es suicida tratar de paliar las cada vez menores capturas invirtiendo en tecnología para capturar más. No queda más remedio que apostar por la acuicultura.
Comamos rodaballos, lubinas, truchas y salmones, sí, pero "de granja". Igual que comemos pollos, cerdos o vacas.
No a la pesca industrial. Dejemos la depredación para la pesca artesanal y deportiva. Ahh! Y no olvidemos el "captura y suelta" todos aquellos que disfrutamos con una caña en la mano, que no está el horno para bollos.

Hay que terminar con la pesca industrial

La ONU augura un año 2050 con los mares vacíos de pesca

Pesca industrialInvertir 6.400 millones de euros cada año para rediseñar y hacer más sostenible las industria pesquera podría hacer que las capturas aumentaran hasta los 112 millones de toneladas anuales e impulsaría los beneficios del sector. Esa es una de las conclusiones de un estudio sobre la situación de la pesca en el mundo presentado por el programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP).
La ONU llama la atención sobre la desesperada situación de las pesquerías mundiales, buena parte de las cuales están sobreexplotadas. Ha habido excesos en todos los ámbitos. Sobran barcos, sobran capturas y sobran también subsidios, el dinero público Pesca industrialcon el que los estados mantienen a un sector que no es rentable por sí mismo, dicen los expertos de Naciones Unidas.
Más de 20 millones de personas empleadas en la industria pesquera tendrán que dedicarse a otra tarea en los próximos 40 años si se quiere evitar que el colapso de las pesquerías mundiales sea definitivo.Pesca industrial
Según la ONU si se continúa al ritmo actual de capturas, el mar podría quedarse vacío de especies comerciales para el año 2050. Según Pavan Sukdev, responsable del estudio, «casi el 30% de las pesquerías han colapsado ya y están produciendo menos del 10% de su capacidad original». El panorama planteado por la ONU parece desolador, pero su mensaje no carece de esperanza. Estamos ante un problema de gestión, que puede ser encauzado si se toman las medidas correctas.

Menos subvenciones

Pesca industrialUna de ellas sería reducir o eliminar parte de los 21.000 millones de euros que cada año se destinan a subvencionar la industria pesquera en todo el mundo y que provocan un exceso de capacidad perjudicial para la renovación de los stocks. Según la ONU, sólo el 20% de las subvenciones se destina a actividades sostenibles. El resto promociona la destrucción de las pesquerías con dinero público.
Pesca industrialOtra vía para encauzar la situación sería destinar el dinero a apoyar programas de gestión de capturas, crear áreas de reserva que sirvan de zona de cría y mejorar los sistemas de vigilancia del cumplimiento de cuotas. Según la ONU, esto supondría mejoras económicas y ambientales y aseguraría el futuro abastecimiento de proteínas marinas.
Precisamente la Comisión Europea acaba de reconocer que los caladeros de anchoa y merluza en el Cantábrico y el Golfo de Cádiz están sobreexplotados. Según la Comisión las cuotas permitidas superan en un 55% a lo recomendable, informa Efe.

Fuentes: Granpesca.com y PlanetaBlanco

Enlace: La ONU augura un año 2050 con los mares vacíos de pesca


Tags: Pesca, pesca industrial, mares, ONU, volantas, pesquerías, depredación

Publicado por Fransaval @ 17:51
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Comentarios

Un problema como la vida misma que depende directamente de la alimentación. Concienciar y concienciarse es vital para la supervivencia de las especies y por tanto de la especie humana.

Publicado por Fransaval
viernes, 16 de julio de 2010 | 17:54

Este artículo debe hacernos reflexionar, ¿Qué estamos haciendo por nosotros, y para los demás? ¿Es muy difícil actuar en base al principio del Bienestar inclusivo?, ¿Qué dejaremos para nuestros hijos? La realidad es que es un problema mundial que solamente se solucionará si cada uno de nosotros desde su hogar aporta. Todos somos parte de la solución.

Publicado por Invitado
martes, 07 de septiembre de 2010 | 17:25